martes, 30 de junio de 2015

De la Sota en Politileaks - por Santiago O´Donnell








El título del cable de la embajada estadounidense del 20 de octubre de 2006 no anda con vueltas: “Gobernador de Córdoba De la Sota: el incondicional del libre mercado en Argentina”. Se refería a una cena con la cual el actual gobernador de Córdoba había agasajado a cuatro funcionarios de la embajada de Estados Unidos, incluyendo al entonces encargado de Negocios Mike Matera, a pocos meses de completar su segundo mandato como gobernador.

Lejos de la liturgia peronista, De la Sota impresionó a sus interlocutores con loas a las virtudes del libre mercado y con su compromiso inquebrantable con la defensa de la seguridad jurídica, que por supuesto incluía a las empresas estadounidenses entre sus inversores reales y potenciales.

El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, en una cena con el Encargado de Negocios, se describió a sí mismo como un campeón de la ortodoxia del libre mercado, enfrentado al uso de fuerza brutal por parte de los Kirchner para disciplinar a los mercados, violando la santidad de los contratos.

Como para no dejar dudas de qué lado estaba la Embajada, el cable continúa:

(De la Sota) cuestionó los valores de una Argentina social y políticamente inmadura que subestima el Estado de derecho y no reinvierte apropiadamente en infraestructura primaria. De la Sota subrayó el éxito obtenido por su administración provincial con el uso de incentivos dirigidos a captar nuevas inversiones de alta tecnología, incluyendo los centros de desarrollo de software de Motorola e Intel, y los puestos de trabajos creados con los call centers.
La reunión entre De la Sota y los diplomáticos estadounidenses tuvo lugar en un momento de fuerte crecimiento económico del país y de alta popularidad del kirchnerismo. Sin embargo, el dirigente cordobés empezaba a distanciarse del gobierno nacional hasta convertirse en el primer gobernador peronista que lo hizo de forma explícita.

Menos de un mes antes, De la Sota se había reunido con el presidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada. Había sido una reunión tensa. El día anterior, en una exposición rural en Río Cuarto, De la Sota había dicho: “El que llega al poder cree que la patria empieza con él”, en obvia referencia a los Kirchner. También había elogiado la multitudinaria manifestación en contra de la inseguridad que semanas antes habían organizado opositores al gobierno nacional encabezados por el falso ingeniero Juan Carlos Blumberg. Sin embargo, pocas horas después, al volver a la capital cordobesa y antes de viajar a Buenos Aires para su reunión en la Casa Rosada, De la Sota se desdijo. La referencia a los salvadores de la patria estaba dirigida a dirigentes provinciales, aseguró, y el apoyo a Blumberg no había sido más que un comentario genérico sobre la seguridad. A la salida de su reunión de cuarenta minutos con el presidente, foto incluida, De la Sota no hizo comentarios. Apenas seis semanas después, en su reunión con los funcionarios estadounidenses, el gobernador cordobés no ahorró críticas al gobierno nacional. Empezó por el reparto de fondos entre nación y provincias, y siguió con la política de subsidios.

Se quejó de que la creciente dependencia del gobierno argentino de las retenciones a las exportaciones y de los impuestos a las transacciones financieras no compartidas con la provincias bajo el esquema argentino de “coparticipación” han fortalecido dramáticamente la pocisión del presidente Kirchner a la hora de distribuir recursos, lo cual le ha permitido consolidar su poder político. Echando sal a la herida, agregó que las provincias están pagando los “excesivos” subsidios del gobierno federal al transporte y a los servicios sociales en el Distrito Federal de la Ciudad de Buenos Aires. Los pobres en Córdoba, dijo, deben pagar significativamente más en transporte público que los residentes de la Ciudad de Buenos Aires, a quienes el presidente Kirchner siente que es necesario conformar.

Para endulzar el oído de sus interlocutores, De la Sota criticó la forma en que el gobierno nacional que asumió en 2003 había mantenido congeladas las tarifas de las empresas privatizadas después de la crisis de 2001 y la pesificación de 2002, y reveló cómo su provincia había evitado demandas en el CIADI, el Tribunal Arbitral del Banco Mundial:

De la Sota comentó sobre los juicios pendientes en el CIADI contra el Gobierno de Argentina por parte de multinacionales cuyos contratos de servicios públicos fueron rotos por el decreto de pesificación del gobierno argentino en 2002. Mientras el gobierno nacional ha nacionalizado y tomado el control de las concesiones de agua potable tanto en la ciudad como en la provincia de Buenos Aires, de manos de Suez de Francia y Enron de EE.UU. respectivamente, Córdoba ha mantenido su concesión con la empresa de Suez, Aguas de Córdoba. El gobierno de Córdoba, explicó De la Sota, no tiene la costumbre de renegociar unilateralmente sus contratos de servicios, ni con empresas nacionales ni con empresas extranjeras, y en todo caso el contrato de provisión de agua en Córdoba está bien manejado y a un costo conveniente. “¿Cómo podemos atraer nuevas inversiones si nos la pasamos cambiando las reglas del juego?”, concluyó el gobernador.

De la Sota, por supuesto, no estaba solo en la cena con los estadounidenses. Lo acompañaban su entonces ministra de Producción y Trabajo y actual pareja, Adriana Nazario. Los restantes comensales eran importantes empresarios cordobeses: el entonces vicepresidente de la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba (hoy presidente de Unión Industrial de Córdoba), Ercole Felippa; el vicepresidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Manuel Tagle; el entonces vicepresidente de la Unión Industrial de Córdoba y actual presidente del Parque Industrial de Villa María, Rodolfo Banchio, y el entonces senador oficialista y dueño de la Aceitera General Deheza, Roberto Urquía, uno de los empresarios más prósperos del país, un hombre muy influyente, especialmente, en Córdoba. Felippa se quejó por un impuesto que el gobierno chileno le había impuesto a los productos lácteos argentinos. Urquía no perdió el tiempo en hablar de terceros países y directamente le pidió a Estados Unidos que mantenga su cupo para la importación de maní y aceite de maní con aranceles subsidiados bajo el programa GSP (Generalized System of Preferences) dirigido a países en vías de desarrollo. Estados Unidos finalmente sacó a la Argentina del programa en mayo de 2012 por considerar que no actuó “de buena fe en el cumplimiento de fallos arbitrales a favor de empresas o ciudadanos de Estados Unidos”, según una orden ejecutiva firmada por el presidente Barack Obama.

Pasando a temas comerciales, el senador Urquía preguntó por la renovación del programa GSP, haciendo notar que Córdoba produce la mayoría de la cosecha argentina de maní, cuyas exportaciones sufrirían significativamente por cualquier pérdida de privilegios. (Nota: Argentina exportó al mundo en 2005 cerca de 237 millones de dólares en maní y productos derivados, incluyendo 24 millones de dólares en exportaciones a Estados Unidos, de los cuales poco más de dos millones de dólares se encuadran en el programa GSP. Urquía es dueño de una gran planta de procesamiento de aceite de semillas en el sur de Córdoba. Su empresa es la segunda mayor exportadora de propiedad nacional y la quinta exportadora más grande de Argentina.)

Según el cable, De la Sota dio a entender que no era lo suficientemente fuerte para dar pelea al oficialista Frente para la Victoria en las presidenciales de 2007 pero dejó abierta la puerta para hacerlo en 2011. Eso finalmente no sucedió: en 2011, De la Sota optó por competir por un tercer período como gobernador de Córdoba y ganó la elección. Ahora se postula como candidato presidencial para 2015 en alianza con otros peronistas disidentes como Hugo Moyano o Francisco de Narváez.

Para los hombres de la embajada de Estados Unidos, De la Sota sería una buena alternativa a la “heterodoxia” kirchnerista aunque lo imaginaban peleando la presidencia mucho antes:

Si la mixtura económica heterodoxa del presidente Kirchner no puede mantener la actual salud económica a lo largo de su segundo mandato, el gobernador De la Sota puede tener un mensaje convincente para ofrecer a los votantes en las elecciones de 2011.

martes, 23 de junio de 2015

Michetti en Politileaks - Por Santiago O´Donnell












Gabriela Michetti es una de las políticas argentinas preferidas de la embajada de Estados Unidos. No sólo porque tiene ideas que son del agrado de la delegación diplomática, como su propuesta para “redefinir la agenda de derechos humanos, que está centrada en la guerra sucia“ sino también porque revela jugosas confidencias, por ejemplo, que ella forma parte de un grupo de políticos, empresarios y banqueros que se reúnen en secreto con el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.

Además, Michetti cuenta con la bendición del papa Francisco. De los 16 cables que la mencionan entre enero de 2007 y enero de 2010, dos están dedicados a ella en exclusivo y ambos la llenan de elogios. “Encantadora” y “refrescante”, la adjetiva el primer cable de noviembre de 2007. “Merece nuestra atención continua,” concluye el segundo, de enero de 2010.

El cable de noviembre de 2007 da cuenta de una reunión de Michetti con el entonces embajador estadounidense, Earl Anthony Wayne, cuando ella era vicejefa electa de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires después de que triunfara la fórmula compartida con Mauricio Macri en las elecciones. En la reunión, Michetti dijo que Macri tiene el doble desafío de gobernar bien la ciudad y de formar una alternativa electoral al kirchnerismo en el nivel nacional. También aseguró que el primer objetivo de Macri sería aumentar el presupuesto para poder invertir en obras de infraestructura. Agregó que, a diferencia de los Kirchner, Macri es un constructor de instituciones que le escapa a los personalismos y que por eso le otorgaba mucho protagonismo a ella a pesar de que el cargo de vicejefa es más bien ceremonial.

Michetti también explicó su enfoque de los derechos humanos. Dijo que lamentaba que el gobierno de la ciudad le hubiera cedido el manejo del predio de la ESMA a organizaciones de derechos humanos y que, con otra administración y un mayor involucramiento de la Ciudad, el lugar donde funcionó el mayor centro clandestino de detención, tortura y desaparición de la dictadura hoy podría aprovecharse para organizar actividades integradoras con discapacitados y para darles a jóvenes de bajos recursos un lugar en el que puedan practicar deportes de alto nivel. Pero reemplazar el discurso de los derechos humanos de los sobrevivientes de la dictadura por el discurso de los derechos humanos de los discapacitados y los atletas de bajos recursos no es fácil en la Argentina actual, y mucho menos en la Argentina de 2007 cuando los juicios a los represores recién comenzaban. Por eso, Michetti aseguró que iba a proceder “delicadamente” en su intento por instalar ese cambio de agenda. El embajador le contestó que estaba de acuerdo con su idea de inclusión social y citó como referencia un programa para discapacitados -las Olimpíadas Especiales- y otro para niños de bajos recursos -la fundación argentina ph15- a los que la Embajada le brinda apoyo económico.

En cuanto a la discusión de los derechos humanos, Michetti lamentó que la “guerra sucia” de 1976 a 1983 en Argentina haya monopolizado el discurso público sobre los derechos humanos. Dijo que espera ampliar delicadamente el concepto de derechos humanos en la sociedad civil argentina para que abarque la inclusión social. Declaró que su generación alcanzó la mayoría de edad en la democracia, y si bien recordar el turbulento pasado de Argentina es importante, la inversión en la protección y la promoción de los derechos humanos en el futuro es más importante. Por ejemplo, señala que el presupuesto de la ciudad para los proyectos de la memoria se sitúa en 60 millones de pesos, mientras que sólo se destinan 6 millones de pesos a proyectos para la mejora de la accesibilidad y la inclusión social de las personas con discapacidad. Además, la ciudad de Buenos Aires ha perdido poder de decisión sobre las más de 17 hectáreas y 35 edificios de la antigua Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), actualmente ocupada por un Museo de la Memoria cuasi independiente, y por organizaciones de derechos humanos. (Nota: La ESMA fue un notorio centro de detención, donde fueron torturados y asesinados hasta 5.000 civiles durante la “guerra sucia”.) Argumentó que este predio sería el lugar perfecto para llevar a cabo una serie de proyectos piloto con una agenda amplia de derechos humanos, tales como un modelo de escuela para la inclusión social, que no sólo tendría accesos y facilidades para discapacitados, sino también un programa para dar a los niños de familias de bajos ingresos el acceso a la formación deportiva de alto nivel. El embajador estuvo de acuerdo que la inclusión social de todas las personas es importante y le dijo a Michetti que la Embajada de EE.UU. está apoyando a muchas organizaciones no gubernamentales internacionales y locales, como las Olimpiadas Especiales y la fundación PH 15, que ofrece cámaras y cursos de fotografía a los niños de escasos recursos. Cerca del final del encuentro, Wayne comentó que Michetti es simplemente encantadora y refrescante. Pero advirtió que su idea de ampliar la agenda de derechos humanos podría ser prematura.

Comentario: Una interlocutora encantadora y reflexiva, la visión de Michetti de un gobierno responsable que ofrece resultados concretos a la gente es refrescante. Su idea de ampliar la agenda de derechos humanos de la sociedad argentina será difícil en un país todavía acechado por el fantasma de la guerra sucia, pero es lo que el país necesita para avanzar más allá de sus políticas divisorias hacia una programa de inclusión.

Michetti volvió a hablar con la Embajada en enero de 2010, seis meses después ganar una banca de diputada nacional en las elecciones porteñas que había protagonizado como cabeza de lista del PRO. Esta vez, su interlocutora fue la embajadora Vilma Socorro Martínez. Casi cuatro años antes de que Mauricio Macri mencionara la existencia de un misterioso “círculo rojo” de poder opositor en un acto de campaña para las elecciones legislativas de 2013, Michetti le había dado a la embajadora estadounidense algunas precisiones al respecto. Contó que existía un grupo informal de políticos opositores, jueces y empresarios que se reunían en secreto. Además agregó que le gustaría que la embajadora conociera al grupo, que incluía al presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Si bien se reconoció que los líderes de la oposición están divididos, Michetti dijo que cada partido tiene líderes con una visión común. Contó que ella forma parte un nuevo grupo de líderes de diversos partidos que están trabajando para desarrollar una agenda nacional compartida para el mediano plazo. Este grupo informal, que por ahora elige permanecer confidencial, incluye al diputado nacional por la Coalición Cívica Alfonso Prat Gay; al gobernador peronista de Salta, Juan Manuel Urtubey; al presidente del Partido Radical, Ernesto Sanz; al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, y a empresarios y banqueros. Añadió que la mayoría de los principales líderes de la oposición son capaces de llegar a un acuerdo, excepto la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. La diputada invitó al embajador a conocer al grupo y preguntó si algún experto de Estados Unidos podía hablarle al grupo de algún tema que sea de su interés.

El cable tambien destaca la relación entre Michetti y el actual papa Francisco.

Católica practicante, Micheti mantiene diálogos habituales con el cardenal Jorge Bergoglio y con grupos católicos. Está divorciada y tiene un hijo adolescente que estudia en el Colegio Nacional Buenos Aires. Michetti habla inglés bastante bien.
El cable cierra con más elogios a Michetti, quien entonces aspiraba a ser la próxima Jefa de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

Comentario: Una de las políticas más populares de Argentina, la diputada Michetti es un figura llamativa, elocuente y vigorosa, con uno de los índices de imagen positiva más altos del país. Cálida y acogedora con los funcionarios estadounidenses, Michetti merece nuestra atención continua. MARTINEZ

miércoles, 17 de junio de 2015

Zannini en Argenleaks - Por Santiago O´Donnell









Aunque para el gran público es prácticamente un desconocido, el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini es uno de los hombres más influyentes del gobierno argentino. Zannini no tiene peso territorial ni poder propio pero es uno de los asesores más cercanos a la presidenta Cristina Kirchner. En ocho cables filtrados por Wikileaks, Zanini aparece representando a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner en temas delicados como el caso de la valija de Antonini Wilson, la multimillonaria venta de la empresa de trasmisión eléctrica Transener y la Ley de Medios Audios Audiovisuales.

Zannini es un abogado cordobés de 56 años [N. del E.: en 2011]. En su juventud militó en la agrupación maoísta Vanguardia Comunista y cayó preso. En 1979 salió libre y en 1984 se mudó a Santa Cruz, donde conoció a Néstor y a Cristina, a quienes acompañó en todas sus gestiones políticas. Ha sido, durante años, el abogado consejero del matrimonio Kirchner (y después del fallecimiento de Néstor Kirchner, de la Presidenta). 'Quienes están cerca de Zannini muchas veces se refieren a él por su sobrenombre, 'el chino', una referencia a los años de activismo maoísta de su juventud', dice un cable de enero de 2005 que resume su currículum.

Zannini prácticamente no habla en público y cuando lo hace en privado suele ser en nombre de la Presidenta, como antes lo hacía en nombre del matrimonio presidencial. Por eso no es mucho lo que se conoce del Zannini íntimo. 'Pocos le conocen la voz y la mayoría no podría identificar su rostro en la foto de un acto oficial', escribió el periodista Julio Blank enClarín.

Sin embargo, según un cable de agosto de 2008, Zannini habló de su familia, de su juventud, sus ideas políticas y los sucesos que las moldearon, en una conversación con el entonces embajador estadounidense Earl Anthony Wayne y con el funcionario del Congreso estadounidense Carl Meacham. El cable agrega que tras la partida del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, del gobierno en julio de 2008, Zanini pasó a ser el nexo entre la embajada y el círculo íntimo de la Presidenta. En el extenso despacho que da cuenta de su reunión con los funcionarios estadounidenses, Zannini trasmitió la postura del gobierno con respecto a una variedad de temas de actualidad. Defendió las políticas económicas del gobierno y la posición argentina en la ronda de Doha, acusó a los sectores enfrentados con la Casa Rosada por las retenciones agrícolas de haber apoyado dictaduras, criticó al vicepresidente Julio Cobos y explicó por qué el gobierno había enviado al Congreso un proyecto de ley para reestatizar Aerolíneas Argentinas. (La ley se aprobó al mes siguiente, en septiembre de 2008). Según el cable, antes de meterse de lleno en los temas de la actualidad nacional, Zannini contó su viaje al estado de Minnesota, en la zona de los Grandes Lagos del midwest de los Estados Unidos.

El 7 de agosto, el embajador Wayne, acompañado por el alto funcionario del comité de Relaciones Exteriores del Senado, Carl Meacham, se reunieron con el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zanini, miembro del círculo íntimo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK). La reunión se había coordinado originariamente para hablar del reciente viaje de Zanini a Minnesota, donde su hijo ha completado un programa de un año de intercambio en una escuela secundaria.

[...] Zannini dijo que disfrutó su visita a Minnesota y de haber conocido a la familia anfitriona de su hijo. Estaba impresionado por el 'espíritu independiente' y por la historia abolicionista de Minnesota al señalar que se sumó a la Unión como estado independiente en 1858. Además dijo que lo había impresionado el espíritu y que lo había sorprendido el número de fábricas de cereales (copos de avena y maíz) que había en Minnesota. Dijo que estaba contento porque su hijo había madurado con la experiencia [...] Dijo que su hijo había desarrollado un respeto por las normas legales y sociales, por el trabajo duro en el aula, y que ahora valora cosas a las que en la Argentina no les prestaba atención.

A continuación, el embajador y el funcionario del Capitolio contestaron que los intercambios son muy buenos para mejorar el entendimiento mutuo y las relaciones bilaterales. Zannini estuvo de acuerdo y opinó que había que terminar con las miradas estereotipadas en los dos países.

 Zanini estuvo de acuerdo en que son necesarios más intercambios para mejorar el entendimiento mutuo al decir 'debemos abandonar las nociones preconcebidas que tenemos del otro'. Se refirió a un reciente episodio del programa de televisión Los Simpsons en que uno de los personajes vinculó al ex presidente Juan Perón con Hitler [...] Zanini indicó que muchos argentinos se ofendieron profundamente con esta estereotipación pero para él era ilustrativo de cómo un típico estadounidense ve a la Argentina. Dijo que no hay que preocuparse ya que 'en la Argentina hacemos lo mismo con EE. UU.'.

Sobre el final del cable, firmado por Wayne, el autor habla de la importancia del lugar que Zanini ocupa en el gobierno, de sus ideas políticas y de cómo esas ideas se habrían moldeado durante su juventud.

En la actualidad, Zannini es el asesor más cercano a los Kirchner. Sus palabras reflejan de cerca las actitudes de CFK. Repitió el discurso oficial sobre la economía al indicar que la administración de CFK no va a encarar el desequilibrio estructural y de crecimiento económico en el futuro cercano. Sin embargo, nos dejó la impresión de ser un creyente ferviente en la justicia social (y en la agenda política de los Kirchner como forma de alcanzarla) más que un ideólogo de línea dura. Con la ida de Alberto Fernández, Zannini se ha convertido en el miembro más accesible de la minúscula 'mesa chica', donde se toman las decisiones clave del gobierno de la Argentina. Su interés en las oportunidades sociales -originado en su historia por haber crecido en una familia de clase baja y haber recibido asistencia gubernamental para ir a la escuela- también es una parte clave de la mirada de CFK.