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jueves, 1 de septiembre de 2011

Libia y la discusión sobre genocidio (Mensajes sobre "Buenos y malos", entrada del 29/08)

Hola Santiago... tanto tiempo... Te ví en 678, te vas pa'rriba, enhorabuena
Si bien sobre el artículo de hoy podría decir algunas cosas (ya sabés que siempre leo con ojo crítico, como -creo- corresponde) como por ejemplo que me parece demasiado liviano condenar por genocidio en juicio super sumario a algunos personajes (nunca ese status los adquieren ni el jefe de la OTAN ni lideres de países líderes) invirtiendo la manida presunción de inocencia, muy declamada pero utilizada selectivamente, o hablar de "dictadores" en una tribucracia (es decir, aplicar nuestra mirada occidental a realidades absolutamente diferentes, como hacían los monjes de la inquisición hacia las tribus, gens, matrimonios pro grupos, derecho materno, etc, existentes en nuestra región allá por 1500) o referir a un "golpe de estado", como el estimado Pedro Briegger hablando de la asunción de Ghadafi hace cuatro décadas frente a una monarquía (¿cómo se supone que uno accede al gobierno habiando una monarquía sino a través de la fuerza? elecciones monárquicas?), pero digo, más allá de eso y otros detalles de segundo o menor orden, me gustó mucho la nota y el enfoque general, desde una vision que no siempre es cómoda.. Me alegro y te dejo saludos y felicitaciones también por el libro

horacio brignone (maría juana, -Sta. FE)+/- Ver mas...


RTA: gracias horacio solo un detalle, si condene por adelantado a khadafy, tambien lo hice con la otan, porque dije que la otan cubrio un genocidio con otro peor. eso nomas. gracias, abz s





Estimado Santiago,
Leo siempre con mucho interés y placer sus articulos.
El de hoy no es una excepción.
Hacía falta por ejemplo que alguna pluma de "nuestro lado" por decirlo asi, recuerde que la etapa actual surgió de un acto represivo del dictador y no de una iniciativa elaborada en la Casa Blanca.
Me alegra ademas que haya citado a Daniel Feierstein, un colega y amigo.
Al mismo tiempo, quisiera hacerle dos comentarios amistosos.
La expresion "alumbrar una revolución socialista" no me parece corresponder a lo que pasó, o sea un golpe personal, tribal, seguido poco despues por la intervención decisiva de Libia en el conflicto interno en Sudan y la consiguiente exterminación física del partido comunista sudanés.
Conozco la posición de Daniel sobre el uso del término genocidio, no me convence. En su articulo de P12 hoy, este término cubre represiones muy diversas por sus escalas. Diluye la diferencia entre las diferentes formas, los objetivos variados y las intensidades de la violencia. Nos quedamos entonces sin conceptos que puedan distinguir los genocidios contra armenios, judios o lo que paso en Rwanda, de represiones como en la América Latina contemporanea (Cuba incluida), de la politica israeli o incluso de las olas de terror como en la URSS de los años 30.
No creo que esta dificultad se le haya pasado por alto, me imagino que Ud tiene una posicion cercana a la de Daniel. Hay aqui un problema y tendríamos que abordarlo frontalmente. Esta en juego no solamente el rigor de nuestro lenguaje profesional, la banalizacion de los genocidios entendidos como intentos de hacer desaparecer un pueblo /etnia/nacion etc, sino tambien el uso que los medios terminarán haciendo del témino contra los gobiernos populares el dia en que estos puedan verse obligados a defenderse fisicamente contra los ataques conservadores y reaccionarios.
Gracias por haber leido este comentario.
Lo saludo muy coridalmente.
Claudio


RTA:hola y gracias por escribir. es cierto que la posicion de daniel y de muchos genocide scholars latinoamericanos difiere de las principales corrientes de opinion sobre este tema, escribi una columna hace un par de años llamado "el genocio argentino" al respecto, y mi trabajo como corresponsal del international justice tribune me ha puesto en contacto con las opiniones más cercanas a la suya, yo tiendo a favorecer esta definicion mas restrictiva del termino, pero no quise entrar a hacer ese tipo de disquicisiones en el articulo sobre libia ya que el tema en si tenia su complejidad y trato de escribir de forma abarcativa. por su puesto que acepto y comparto en parte su critica. muchas gracias por escribir.
atte. santiago.






Su artículo “Buenos y Malos”. Seremos capaces los argentinos de entender la importancia de UNASUR????

Marta Arruda





Estimado Santiago,

Mi nombre es Nicolas Entel. Soy documentalista. Me encontraba trabajando en un documental a ser filmado en Libia cuando comenzaron las protestas en Benghazi. El propio Gaddafi, a traves de uno de sus hijos iba a brindar acceso a al-Megrahi. Estuve varios meses leyendo sobre Libia en preparacion a mi viaje -que luego fue cancelado por el propio gobierno libio que no queria camaras en Tripoli durante las protestas.

Leo esta frase tuya: "Un tipo que alguna vez supo alumbrar una revolución socialista, pero que en algún momento perdió el rumbo y terminó cometiendo un genocidio".

Y no puedo mas que preguntarme, como se puede ser tan bestia?

Gaddafi nunca tuvo rumbo.

En los decada del '70, creo los Comites Revolucionarios que convirtieron a su pais en un estado policial y colgaba opositores (miles de ellos). En los '80 asesino no menos de 25 opositores viviendo en el exilio (fuente: Amnistia Internacional) -en 2004 aun ofrecia un millon de dolares por la "cabeza" de un periodista residente en Londres. Ordeno la criminal invasion de Chad para satisfacer sus ambiciones expansionistas. Su racista administracion siempre ataco en forma despiada al pueblo no-arabe Bereber. La lista continua...

Las simpatias de Pagina 12 por Gaddafi al que hasta recientemente nunca llamo "dictador" sino "lider" o "dirigente libio" y hasta "presidente libio" (cargo que jamas existio ni ocupo) realmente dan verguenza ajena. Un genocida siempre es un genocida, no importa si de declara socialista, nacionalista o democrata.

Cordialmente,

Nicolas Entel


RTA:hola nicolas muchas gracias!!!!!! recibi muchas cartas de lectores criticandome por llamar genocida y dictador a khadafy, tu critica me reconforta, sin ironia, sobre todo viniendo de alguien tan informado

saludos s






Estimado, estoy leyendo su artículo de hoy respecto a este tema, con el cual concuerdo en general.

Sólo un punto me ha llamado al atención: hasta ahora pensaba que la excusa para la intervención imperial, de que Gaddafi estaba dedicándose a la matanza de libios indefensos, era tan sostenible como la de las armas de destrucción masiva previas a la invasión de Irak, las cuales, recuérdelo, nunca aparecieron. ¿Tiene usted evidencias más o menos creíbles de esa matanza que menciona en la Plaza Verde? ¿Se refiere a la Plaza Verde de Trípoli? Lo pregunto porque a mí me ha sido imposible llegar a algo que se parezca a un elemento de prueba de esas matanzas y porque tenía entendido que la revuelta había comenzado en el Este, en Benghazi. Y en caso de que haya existido esa matanza, ¿corresponde llamarla genocidio?

Saludos.

Alejandro Pareja.
http://el-pareja.blogspot.com/search/label/Libia


RTA:hola alejandro,
es cierto empezo en bengazi pero llego a tripoli, yo vi videos e informes de al jazeera y mire informes de human rights watch, nada, como decis demasiado determinante, pero va sumando, y encima khadafy no permite periodistas, por lo cual me parece hasta un poco cinico cuando dicen que no hay buenos videos de la matanza. la pregunta sobre el genocidio es muy buena. me parece que eso lo debe determinar alguna forma de justicia, en base a las evidencias, que todavia no han sido completamente recabadas. pero creo que se puede hablar de posible o presunto genocidio en base a lo que sabemos, y está claro que la otan invocó la prevención de un genocidio como excusa para bombardear. saludos cordiales s



RTA:Gracias Santiago por tu respuesta. Ayer leía en The Guardian la limpieza étnica que se están mandando los "freedom fighters", están asesinando a cuanto negro ven en la vuelta, por ser negros, hay unas cuantas fotos, porque los grandes medios como Al Jazeera, hicieron circular el rumor de los mercenarios negros contratados por Gaddafi, especie que HRW no pudo confirmar por más que lo intentó, así que ahora toca la venganza. Al lado de esto, lo que haya hecho Gaddafi hasta me parece una pavada. Otra cosa graciosa es que los guerrilleros que la OTAN hizo que derrocaran a Gaddafi, lo acusan de... judío. En fin.


http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2011/aug/30/libya-spectacular-revolution-disgraced-racism
http://www.guardian.co.uk/world/video/2011/aug/31/libyan-rebels-african-mercenaries-video






Estimado,

Interesante su nota sobre libia, sólo que bastante sesgada. Empezar diciendo que el que empezó todo fue el gobiernod e Gadafi es nada más ni menos que subirse a la gran mentira mediatica que se ha armado alrededor del "horrorífico de Gadafi". Sería bueno que se informe más y lea los informes que indican que no existe tal matanza y fue toda una mentira de los medios de prensa. Hay muchas pruebas, entre otras los satelites de rusia prueban que no ha habido ningún bombardeo. Las entrevistas al pueblo libio también lo corroboran. Hay informes que demuestran que esto está armado desde noviembre de 2010 por el gobierno Frances con sus servicios de inteligencia en Benghazi. Tampoco usted ni nadie en pa prensa mostró ni comentó las machas que hace un mes hubo en libia apoyando al actiual gobierno (sólo en tripoli 1.7 millones de personas mientras volaban los aviones de la otan amenazantes). Tampoco comentan que Gadafi desde el principio propuso treguas e incluso un prebiscito para ver si el pueblo quería que siguiera o se fuera, pero la OTAn obviamente se nego rotundamente! Tambien fueron negadas todas las propuestas de los gobiernos de la Unión Africana quienes viene denunciando esta invasión desde hace meses. Tambien han pedido que la corte penal internacional investigue lo que ha hecho la otan.
Pero de todo esto en su/s notas no se dice nada. Es muy triste que Pagina 12 sea tan servil a los medios de prensa mundiales y a esta invasión de las potencias del mundo a un pobre pueblo de menos de 6 millones de habitantes que eroicamente a aguantado 6 meses.

Un cordial saludo,

Sergio Lambertucci

Una fuente muy seria que me olvidé de adjuntar:

http://www.voltairenet.org/French-plans-to-topple-Gaddafi-on


RTA: estimado:
me alegra que sepas analizar imagenes satelitales en ruso, pero si fuera todo una gran mentira, porque khadafy no permitó que entren periodistas? porque me tengo que arreglar con lo que dicen al jazeera y human rights watch y lo que filma la gente desde los balcones. khadafy no era una amenaza para nadie, un corderito de occidente, y si, dictador, hace la cuenta cuantos años sin elecciones libres. me parece una falta de respeto hacia chavez compararlo con khadafy. en fin respeto tu opinión pero no estoy tan de acuerdo gracias x escribir. saludos s


RTA:Estimado,

Muchas gracias por contestar. Sólo te pido que para hacerlo leas mi correo, ya que jamás hablé de Chavez, ni al jazeera, ni human rights. Nunca lo haría de tal manera ya que al jazeera y human rights han sido igual de serviles que casi todos los medios de prensa a esta gran mentira mediatica para colonizar a un nuevo pueblo. Chavez es uno de los pocos (sino único) que ha salido a decir lo que realmente sucede (aunque nos guste o no Chavez). Alcaro que no estoy a favor de gadafi, pero si a favor de libia y de la independencia de los pueblos para manejar sus recursos y decidir sus gobernantes. La OTAn lo único que ha hecho es tirar 8 mil bombas (muchas de ellas con Uranio empobrecido) y asesinado más de 20 mil personas, pero de eso nadie, NADIE, habla...

Gracias igual por contestar, ojalá algún día se acuerde de este mail cuando ya las petroleras que se adueñen de Libia sena las de USA. Francia y UK. Y cuando el pueblo Libio (que ahora se maneja por tribus y no por una sola persona, esa es otra mentira de los medios) deje de ser el que tiene el mejor estandard de vida de toda áfica y vuelva a ser el más pobre.

Por sile interesa puede ver notas serias en:
http://libia-sos.blogspot.com/
http://www.globalresearch.ca/
http://www.voltairenet.org/es

Un cordial saludo,

Sergio







Sr. O´Donell,
Ud. parte de una mentira : "cuando fuerzas de Khadafi abrieron fuego a mansalva contra una multitud de manifestantes desarmados que habían llenado la Plaza Verde"...

¿Ud. vió alguna foto o video de esa "masacre"? Le pediría que me la haga conocer.

En cierta forma me sorprende la visión "europea" de las cosas que publica Pág12. Hay que ser ingenuo para no darse cuenta de que esto de la "matanza" de Kaddafi fue otra de las burdas mentiras de los medios del poder. Dan asco.

¿O Ud creyó lo de las "armas de destrucción masiva" de Hussein, también?

Si investiga un poco internet, encontrará informes de comisiones que se ocuparon de recorrer Libia y verificar que NO hubo esas matanzas.

Interesante: la ONU condena sin escuchar argumentos del acusado y sin pruebas. Asco, asco. Cualquier estudiante del primer semestre de abogacía se sentiría indignado.

¿Se da cuenta Ud. de la gravedad de lo hecho? Con esos arguemntos, cualquier país del mundo puede ser atacado y destruído. Fácil: mandan asesinos, matan gente en cualquier protesta, condena sin escuchar defensa, invasión o bombardeo o lo que sea.

ES LA NUEVA MANERA.

Po suerte tenemos aquí en Sudamérica una, siquiera UNA voz que, como siempre, da la nota de cordura y humanidad: Chávez. El único que en todo esta tristísima historia dio gusto escuchar. Escuchar por lo menos uno que es gente, ser humano. Qué triste futuro, así. Vamos al desastre.

¿Por qué no aclara Pág12 que la foto del cadáver carbonizado es de los civiles y militares que quemaron como ratas estos delincuentes llamados "Rebeldes"? ¿No valían siquiera unas palabras al pie de la foto?

Qué poca indignación sienten, no?

Daniel Robles,
Tucumán.


RTA: me sorprende las certezas que tenes de lo que pasó cuando khadafy hace años que no permite entrar a un solo periodista. ¿si es todo mentira, porque no invito a los periodistas que lo corroboren. no digo la cnn, digo un robert fiske no sé alguien. yo saque mi informacion de al jazeera y de human rights watch, que verbitsky está en el directorio y vi videos caseros desde balcones que mostraban como la gente marchaba, sonaban disparos y la gente corria. no se si en esa misma cronica o la anterior contamos con mucho detalle a quien pertenecen los cadaveres que riegan tripoli.
para mi la diferencia que tenemos es que para mi, no hay genocidios buenos y malos, para vos los genocidios solo los comente ee.uu y sus aliados.
saludos s

miércoles, 31 de agosto de 2011

Las insospechadas simpatías de Zannini (Argenleaks en La Nación)

"Cada vez que el embajador ha hablado con él, Zannini ha estado notoriamente más relajado y abierto. Su reciente viaje a Minnesota parece haberlo alentado a cierta admiración hacia ciertos aspectos de la sociedad estadounidense a pesar de haberse criado en un ambiente antiestadounidense del izquierdismo argentino." La cita pertenece al cable 165.438, escrito en agosto de 2008 por funcionarios de la embajada norteamericana en Buenos Aires y revelado a la prensa por WikiLeaks, el portal creado por el activista australiano Julian Assange.+/- Ver mas...

Recopilados por el periodista Santiago O'Donnell en el libro Argenleaks , publicado por Sudamericana, este y otros cables reflejan la sorpresa que despertaron en los diplomáticos estadounidenses los cambios del secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini, uno de los hombres más influyentes del entorno de Néstor y Cristina Kirchner. No llegó a definirse como "desenfadadamente pro Estados Unidos", como lo hizo el ministro de Economía, Amado Boudou, o insinuó el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, pero las flamantes simpatías de Zannini hacia EE.UU. llamaron la atención del embajador Earl Wayne. O'Donnell analiza la mirada del gobierno norteamericano sobre los Kirchner, Hugo Chávez, Amado Boudou y Guillermo Moreno, además de figuras de la oposición y el ataque a la AMIA, entre otros temas que suscitan interés.

Publicado en La Nación el 31 de agosto de 2011

AMIA: insólito pedido de disculpas de un fiscal a EE.UU. (Adelanto de Argenleaks en Clarín)

El fiscal especial que investiga el atentado de 1994 contra el edificio sede de la AMIA, Alberto Nisman, se disculpó ante la Embajada de los Estados Unidos, tres años atrás, por no haberles avisado que pediría la detención del ex presidente y actual senador Carlos Menem por presunto desvío de la pesquisa en los primeros años de la causa. Además, que había adelanto al Gobierno su decisión.+/- Ver mas...

Los datos surgen de los miles de correos electrónicos interceptados y difundidos por el sitio de internet wikileaks y merece uno de los capítulos de un libro de reciente aparición sobre este tema escrito por el periodista Santiago O’Donnell, dedicado a los mails que tienen que ver con la Argentina titulado “ArgenLeaks”.

Nisman estaba “especialmente interesado en disculparse” habida cuenta que la noticia de su pedido se había conocido en coincidencia con la presencia en el país del director de la Oficina Federal de Investigaciones de ese país (el FBI), John Pistole, y que, por ende, tomó de sorpresa a los norteamericanos. Las palabras encomilladas surgen de mails del entonces embajador estadounidense, Earl Anthony Wayne. “Nisman dijo varias veces que no pensó que la visita se conectaría con su anuncio. Dijo que pedía muchas disculpas y que agradecía el apoyo y la ayuda del gobierno de los Estados Unidos y que de ninguna manera quería socavar eso”, escribió Wayne en el correo electrónico hackeado por wikileaks y publicado en el libro de O’Donnell. El gobierno estadounidense estaba interesado en focalizar la investigación contra los ex funcionarios iraníes a los que el propio Nisman ya había acusado dos años atrás, según surge de ese cable confidencial.

“En los últimos días, funcionarios del Departamento de Legales de la embajada le han recomendado a Nisman que se enfoque en los perpetradores del ataque y no en el posible desmanejo de la primera investigación. Semejante acción sólo confundiría a los familiares de las víctimas y distraería la atención de la caza de los verdaderos culpables”, afirmó Wayne en ese envío a sus superiores del Departamento de Estado, en Washington.

Nisman justificó su decisión por la información que había surgido tras el levantamiento del secreto de información reservada en manos de la Secretaría de Inteligencia (SI, ex SIDE). “Dijo que (los documentos) mostraban que funcionarios del gobierno argentino habían estado en contacto con el cónsul legal iraní, Moshen Rabbani, así como con varias cuestionables figuras islámicas argentinas de origen sirio. Nisman dijo que la comunidad judía había presionado mucho”, escribió Wayne.

Publicado en Clarín el 30 de agosto de 2011

Argenleaks en "La Mañana" de Víctor Hugo"




lunes, 29 de agosto de 2011

Entrevista y adelanto de Argenleaks en "Bajada de Línea" con Víctor Hugo



Emitido por Canal 9 el 28 de agosto de 2011

Infiltrados - Por Santiago O’Donnell


Los WikiLeaks nacieron de un choreo. De un tipo que hoy está en la cárcel y la está pasando muy mal: el soldado Bradley Manning. Dicen que su único ejercicio es caminar en una habitación vacía. Lo del choreo no está probado, pero parece que saben que fue él y pueden demostrarlo, aunque no pueden sacarle a quién le pasó la merca. Los documentos sustraídos son cientos de miles de cables, correo militar de las guerras de Irak y Afganistán, y despachos diplomáticos de todo el mundo del gobierno estadounidense. Millones de empleados públicos como el soldado Manning podían acceder a ellos desde sus computadoras. Llegaron a un tipo que maneja un sitio seguro para hackers llamado WikiLeaks, que se encargó de difundirlos por el mundo.+/- Ver mas...


Hablamos, tomamos café y su ayudante me mostró un documento para publicar WikiLeaks en Página/12. Llamé al diario, firmó y firmé dos copias, una para cada uno.

Era mi primer viaje a Europa, pero no podía pasear con los documentos. Aunque después me di cuenta de que podría haber googleado el lugar, o seguido la huella de los paparazzi, el viaje había sido una película de espías. Llegué siguiendo instrucciones trianguladas por teléfono desde un país sudamericano por un miembro de la organización, que a su vez se comunicaba vía chat encriptado con la gente del castillo.

Me entregaron un pendrive y me dijeron que la clave para abrir los archivos me la darían en Buenos Aires. Me dejaron en la estación de Beccles media hora antes de que pasara el último tren. Esa noche, mi única noche en Europa, no quise salir para no toparme con ningún espía. Pasé la noche en un hotel de Londres durmiendo con el pendrive en el bolsillo, por las dudas, para que no entre nadie en el cuarto y me lo reemplace cuando me ganara el sueño. Al día siguiente paseé por el Támesis con el pendrive en el bolsillo, me tomé un tren y volví a Buenos Aires. Cuando me llegó la clave y los pude abrir, no lo podía creer. Dos mil quinientos diez cables partiendo de o con destino a la embajada estadounidense de Buenos Aires, todos ordenaditos en planillas de Excel.

Es cierto, los cables están llenos de chismes, recortes de diarios e historias archiconocidas. Sólo dicen lo que cuenta un montón de gente que piensa de determinada manera. Pero no hay duda de que son reales. Además son verosímiles en tanto que la gente que aparece en ellos, al no pensar que está hablando en público, tiene menos razones para mentir.

Cinco meses después de empezar a leerlos puedo decir que los WikiLeaks están manchados desde su origen, por más que venerables instituciones del periodismo como The New York Times, The Guardian, Le Monde, El País, La Jornada, Página/12 o Editorial Su- damericana los hayan pasado por el laverrap de la credibilidad y la respetabilidad.

Manchan a los estadounidenses y a los argentinos. A quienes los chorean, a quienes los reparten, a quienes los escriben, a quienes los editan, a quienes los publican y a quienes los leen. ¿Querés saber lo que dicen los poderosos entre cuatro paredes en la sede local del país más poderoso del mundo? Bancátela. Ya cruzaste la línea.

El archivo O’Donnell

En los últimos años, siempre en calidad de periodista, asistí a varios cócteles en la residencia del embajador estadounidense y cubrí tres o cuatro videoconferencias en la embajada.

También almorcé un par de veces, junto con otros periodistas, con distintas jefas de prensa de la sede diplomática. Una vez me invitaron a la embajada junto con un grupo de alrededor de una docena de periodistas para opinar sobre las elecciones que acababa de ganar Obama. Me acuerdo de que estaban Alfredo Leuco y Mónica Gutiérrez porque eran los más famosos.

Nada de eso, por supuesto, aparece en los cables filtrados por WikiLeaks. En cambio aparezco mencionado en veintiuno de ellos como el autor de diversas columnas de opinión escritas en Página/12, que los cables citan. Son unos 18 mil caracteres, divididos en diecinueve citas (dos cables repiten lo mismo) de mis columnas. La extensión de las citas varía entre un párrafo y una página. La mayoría es de la segunda mitad de 2006 y principios de 2007, cuando recién empezaba mi columna.

La primera vez que me levantaron un texto, en julio de 2006, el cable me describió como el autor de “un artículo de opinión”. A la semana siguiente me subieron a “columnista”, después a “columnista internacional” y “columnista político”, hasta llegar a mi mejor momento. Entonces fui promovido a la categoría de “analista internacional”. Fui “analista internacional” tres veces, después me bajaron y volví a ser “columnista internacional”.

Salvo un par de excepciones, para los cables siempre escribí en “el diario inclinado-hacia-la izquierda Página/12”, mientras otros colegas lo hacían en el “diario líder Clarín” o el “diario de centro Perfil” o el “diario ‘de registro’ (por confiable) La Nación”.

En agosto de 2006 fui a una videoconferencia en la embajada con el subsecretario Tom Shannon. A propósito de sus comentarios críticos sobre Cuba, escribí: “No es fácil promover una guerra contra el terror y la democracia multipartidaria, todo al mismo tiempo”, y mencioné algunas contradicciones que veía entre el discurso y las acciones del gobierno de Bush. Esa vez, Página/12 se inclinó del todo y pasó a ser “el diario izquierdista Página/12”.

Mi primer artículo que levantaron en los cables se refería a la situación en Cachemira. Nunca me imaginé que a la embajada podrían interesarle mis lejanas observaciones al respecto. Después me tradujeron distintas opiniones, especialmente sobre Irán, pero también sobre las guerras en Irak y Afganistán, la política interna en los Estados Unidos, Chávez, Brasil, la pena de muerte, las relaciones bilaterales y la política exterior K.

A partir de 2008 decae el interés en mis columnas y la embajada empieza a citarme sólo un par de veces al año. La última columna mía que citan es de febrero de 2010. Parece que mucho no gustó porque en el cable yo pierdo todos mis títulos y Página/12 pierde su identidad ideológica: Santiago O’Donnell también escribió un artículo de opinión en Página/12 (1/31), criticando las políticas del presidente Obama durante el último año, que han sido entre “malas y desastrosas”.

La Wikiguerra y el wikialiado

La Wikiguerra empezó el día que un soldado llamado Bradley Manning, asignado al área de inteligencia del ejército, sustrajo información de una red que compartían 500 mil empleados del gobierno de los Estados Unidos y esa información llegó a WikiLeaks, un sitio fundado por un ex hacker que se dedica a publicar documentos secretos. Entre los cientos de miles de cables sustraídos por Manning había documentos sobre las guerras de Irak y Afganistán; y como ninguna guerra es prolija, la información dejaba mal parado al gobierno estadounidense. También había cables diplomáticos llenos de opiniones positivas y negativas sobre distintos hechos y personas, salpicados con jugosos detalles desconocidos. Las opiniones negativas, miles y miles de ellas, y los datos desconocidos, justamente porque lo que no se dice en público suele ser lo más comprometedor, dejaban al gobierno de los Estados Unidos en una situación incómoda.

Para responder a esta amenaza, el gobierno hizo dos cosas. Por un lado bajó línea por medio de sus voceros autorizados para que aseguraran que la información era puro chisme, y ordenó a los demás empleados que no hablaran del tema. Por otro lado, el Pentágono contrató una importante firma de abogados y lobbistas y una reconocida consultora de seguridad –que es, además, una de las principales contratistas de las fuerzas armadas y de las agencias de inteligencia– para atacar a WikiLeaks. A su vez, la consultora de seguridad subcontrató ciertas tareas a un grupo de empresas especializadas en cibercrímenes de alta tecnología. Esas empresas presentaron planes como el lanzamiento de una campaña de desinformación, filtrando documentos truchos de WikiLeaks y denunciándolos después. O trabajar en las redes sociales para obtener información sensible sobre los miembros de WikiLeaks para explotar sus debilidades. O perseguir a todas las personas que hicieran donaciones a WikiLeaks porque las transacciones financieras son más fáciles de rastrear.

¿Y cómo sabemos todo eso? Porque WikiLeaks tiene un aliado. En realidad tiene el apoyo de toda la cultura pirata de Internet, miles y miles de militantes del ciberanarquismo que se unieron, primero, para defender la descarga de música, después de libros, cine, deportes... y ahora de secretos. Pero, puntualmente, WikiLeaks tiene el inestimable apoyo de un grupo de hackers llamado Anonymous que velan por la libertad en la web. Estos hackers tienen fama de poder atacar cualquier sistema informático que se propongan. Cuando Visa, MasterCard y PayPal cerraron sus cuentas para procesar las donaciones a WikiLeaks, Anonymous lanzó un ataque cibernético devastador contra esas compañías.

Bueno, resulta que una de las empresas subcontratadas para atacar a WikiLeaks tenía un presidente al que le gustaba hablar demasiado. En una entrevista dijo que no le resultaría difícil penetrar en la organización de WikiLeaks y que, de hecho, ya lo había logrado con Anonymous, y que había identificado a los líderes del grupo de hackers. Anonymous respondió con un comunicado: dijo que este señor había querido robarse la miel. Al hacerlo, había alterado la colmena y ahora las abejas lo iban a picar. Al mismo tiempo, el grupo subió a la web un archivo completo con todos los e-mails y documentos internos de la empresa, e incluyó un motor de búsqueda para facilitar las cosas. Por medio de esos textos nos enteramos de la ofensiva del Pentágono para ganar la Wikiguerra.

Mientras tanto, Manning sigue preso en una cárcel militar de Virginia. Lo habían acusado de robar secretos del gobierno o algo así, una felonía castigada con no más de cinco años de cárcel. En realidad, esa imputación era una excusa para ganar tiempo. Después le sumaron los cargos de espionaje y colaboración con el enemigo, delitos penados con la muerte, aunque el fiscal aclaró que no va a solicitar la pena capital. Lo que buscan, además de una pena ejemplificadora para Manning, es que el soldado entregue a Julian Assange, el fundador de WikiLeaks. Los estadounidenses todavía no saben cómo los documentos obtenidos por Manning llegaron a WikiLeaks.

Pero para condenar a Manning por traición, aun con toda la presión del gobierno para que así ocurra, la fiscalía la tiene muy cuesta arriba. Encontrar el vínculo entre Manning y Assange sería apenas un primer paso. Después hay que demostrar que WikiLeaks es un enemigo. Ahí chocan con los grandes medios y con el lobby por la libertad de expresión. Porque Assange no robó nada. Hizo algo que siempre hicieron los medios: publicar información secreta. Por eso lo buscan por crímenes sexuales, en un caso muy raro en el que el supuesto delito ocurrió como parte de relaciones consensuadas. La Justicia británica aceptó el pedido de Suecia y ha ordenado su extradición.

Los cables siguen dando la vuelta al mundo y cada vez más medios los usan. El relato del embajador estadounidense sobre la vida corrupta del dictador tunecino disparó un alzamiento que se extendió a toda la península arábiga, derrocando o poniendo en peligro a un importante número de aliados no democráticos que los Estados Unidos tienen en Africa y Medio Oriente.

Las noticias más recientes dicen que la Cámara de Comercio de los Estados Unidos y el Bank of America se sumaron a la Wikiguerra del Pentágono con recursos propios, después de que Assange le dijera a la revista Forbes que tenía información que podría hacer caer a “un importante banco americano”. Para completar el panorama, el diario británico The Guardian y el estadounidense The New Times, los dos medios que más se beneficiaron con las revelaciones de WikiLeaks, publicaron sendos perfiles del fundador de WikiLeaks en los que describen a Assange como un paranoico perseguido, sin mencionar los planes del Pentágono para acabar con él.

El tercero en discordia

Daniel Domscheit-Berg, 35 años, alemán, experto en seguridad informática. Empezó a trabajar en WikiLeaks con su fundador, Julian Assange, casi desde el inicio, y fue el vocero de la organización entre noviembre de 2007 y septiembre de 2010. Se alejó para fundar su propio sitio web, Open–Leaks.org. En un libro de reciente publicación, Dentro de WikiLeaks (Roca), Domscheit-Berg cuenta la cocina de los tres años que pasó junto a Assange divulgando miles de documentos secretos de todo el mundo.

Entrevistado por videoconferencia en Barcelona, el balance que hace de sus años en WikiLeaks es agridulce. Por un lado, dice que Assange es genial y carismático; por el otro, dice que es un egomaníaco que se cree James Bond. Acusa a Assange de falta de transparencia, pero no por ser deshonesto sino por no compartir información. Dice que es arbitrario, caprichoso, machista y que no le importa nada, pero le dedica todo su libro. Y dice que el dinero que recaude el libro será usado para costear un sitio basado en las ideas fundacionales de WikiLeaks. Aunque Domscheit-Berg asegura que profundas diferencias éticas y filosóficas lo separan de su ex amigo, queda flotando una sensación de pelea de cartel.

¿Cómo se puso en contacto con WikiLeaks?

–A través de un amigo escuché algo, fui al sitio web y leí acerca de su orientación y filosofía; me uní al chat room, así de fácil era en esos días, y empecé a trabajar en el proyecto. Yo tenía experiencia en temas de seguridad, venía de trabajar para una importante empresa estadounidense en seguridad de redes.

¿Cómo era WikiLeaks al principio?

–Eramos cinco o seis, cada uno trabajaba en su casa. No había financiamiento, no había jerarquías, no había organización. El proyecto lo hacíamos voluntarios de distintas partes del mundo, unidos por una filosofía.

¿Y cuál es esa filosofía?

–La idea de un mundo más accesible y transparente fue lo que atrajo a todos los que formamos parte del proyecto. La posibilidad de crear una herramienta global en tiempos en que las fronteras nacionales se diluyen. La globalización de las comunicaciones y la seguridad nos ha acercado mucho; 200 milisegundos separan a Barcelona del rincón más pobre del mundo. WikiLeaks ofrece un potencial tremendo por la manera en que podría crear una comunidad utilizando esta herramienta de comunicación, en tiempos en que los medios tradicionales retienen información por presión de las corporaciones.

¿Qué fue lo que lo separó de Assange?

–Todos invertimos nuestro tiempo, energía y dinero en el proyecto. Para diciembre de 2009, el sitio se había vuelto muy popular. Habíamos publicado los mensajes de texto (de autoridades estadounidenses) del 11/5. Dos meses antes habíamos publicado los documentos de la crisis bancaria en Islandia. Tuvieron mucha difusión y mucha gente se acercó al proyecto, pero no recibimos donaciones. Entonces decidimos cerrar el sitio el 23 de diciembre para convencer al público de que nos apoye, y anunciamos que lo reabriríamos si recibíamos donaciones para armar el proyecto de manera apropiada. Inmediatamente recibimos muchas donaciones en 2010, suficientes como para mantener el proyecto en funcionamiento. Cuando tuvimos el video del helicóptero Apache (que muestra a soldados estadounidenses disparando sobre civiles, entre ellos a un camarógrafo de la agencia Reuters), Julian quiso venderlo por un millón de dólares. Fue la primera disputa que tuvimos. Julian quería ir a toda máquina y llenarse de dinero como una estrella pop, y nosotros queríamos ir más despacio y construir el proyecto paso a paso, sobre terreno sólido. Ahí empezaron las diferencias. En el verano de 2010, la cosa se puso peor cada día que pasaba. Nos llamó miserables, desagradecidos e idiotas de chat room. Decidió que él era el fundador, filósofo, programador y financista de WikiLeaks. Dijo que no podíamos criticarlo, que él era el líder y no podíamos desafiar su liderazgo. Sentí que era imposible seguir trabajando con él.

¿Qué otras peleas tuvieron?

–Te doy dos ejemplos. En el verano de 2010 publicamos los cables de la guerra de Afganistán. El se tomó un avión (a Londres) y negoció con The Guardian, The New York Times y Der Spiegel que tacharía los nombres de los informantes en situación de vulnerabilidad. A nosotros no nos dijo nada hasta un día antes de la publicación; se había comprometido a tachar los nombres, pero había pasado todo el tiempo dando entrevistas y llevando la vida de una estrella de rock. Cuando le preguntamos sobre eso, nunca contestó. El día anterior a la publicación reapareció en el chat y nos dijo: “Ah, sí, hay que editar 90 mil documentos y lo tenemos que hacer esta noche”. Después retuvo 14 mil documentos a pedido de The New York Times para proteger a los informantes, pero nos dijo que él mismo había elegido los documentos. Se la pasaba mintiendo. Te doy otro ejemplo: en 2009 conseguimos la información de más de 5 mil tarjetas de crédito con nombre, número y código de seguridad, todo lo necesario para usarlas. Tardamos dos semanas en convencer a Julian de no publicarlas, porque a él no le importaba lastimar a la gente. Quería transparencia total, revelaciones absolutas, sin tener en cuenta las consecuencias.

¿Y cuál es el criterio de WikiLeaks para publicar información?

–El criterio de Julian es “información de potencial relevancia ética, histórica o política”. El problema es que los errores ocurren cuando la persona responsable no escucha, no permite que lo critiquen, no rinde cuentas y se maneja de manera autónoma con los medios. La frase preferida de Julian es “no necesitás saber eso”.

¿Cómo se produjo su ida de WikiLeaks?

–El desencadenante fue la acusación judicial en Suecia contra Julian (por abuso sexual). Todos pensamos que debió reaccionar de manera distinta a la acusación, pero se abusó de su poder como líder del proyecto WikiLeaks al involucrar a la organización. Publicó un comunicado en nombre de la organización, diciendo que tenía razones para pensar que la CIA estaba detrás de todo. Nosotros le habíamos aconsejado que tomara una licencia para defenderse y después volver a WikiLeaks para no comprometer a la organización, porque, a decir verdad, las acusaciones no nos sorprendieron.

¿Qué quiere decir con eso?

–Bueno, tengo que ser cuidadoso, ya que estoy patinando sobre hielo muy fino, no puedo decir mucho. Digamos que Julian es muy arrogante y chauvinista, y tiene un concepto muy anticuado de cómo deben ser las relaciones entre el hombre y la mujer. Al mismo tiempo es muy brillante y encantador, y ésa es una combinación peligrosa.

Respuesta de WikiLeaks

Hola Santiago,

Leímos con desconcierto la entrevista que mantuviste con Domscheit-Berg el miércoles pasado. WL considera las alegaciones de dicha entrevista falsas y gravemente difamatorias. Para tu conocimiento, actualmente el señor Assange está en procesos iniciales de comenzar acciones legales contra Domscheit-Berg por comentarios similares en otros medios.

Publicado en el suplemento Radar de Página/12 el 28 de agosto de 2011

Entrevista en Nacional Rock adelantando Argenleaks

Entrevista en Nacional Rock al periodista Santiago O'Donnell con motivo de la publicación de su último libro, ArgenLeaks, que estará a la venta desde el 1 de septiembre.

Click aquí para escuchar el programa

Argenleaks, Clarín y el diario del Tío Sam - Entrevista y adelanto de Argenleaks en Tiempo Argentino

Esta semana, llega a las librerías Argenleaks (los cables de Wikileaks sobre la Argentina, de la A a la Z), libro del periodista Santiago O’Donnell, editor de temas internacionales de Página/12. Con una dilatada trayectoria en medios gráficos y fino olfato de investigador, O’Donnell viajó a Londres para entrevistarse con Julian Assange apenas estalló el escándalo de los cables secretos del Departamento de Estado de los EE UU revelados en el sitio WikiLeaks. Su libro reúne todo el material desclasificado que habla sobre la Argentina, de sus políticos y funcionarios, y también de sus empresas, entre ellas, el Grupo Clarín y sus negocios.+/- Ver mas...

Estos últimos cables demuestran varias cosas: que en su cobertura del affaire el diario de Héctor Magnetto censuró aquello que podía perjudicarlo, publicando en cambio sólo lo que perjudicaba el gobierno kirchnerista; que la embajada y el Departamento de Estado lo consideran un diario poco serio aunque influyente en el ánimo público, y que los acuerdos entre el gobierno de los Estados Unidos y el monopolio comunicacional argentino son muchos más profundos de los que se suponía, e incluyen el lobby coordinado en negocios concretos que beneficien a empresas de su país, como es el caso de la disputa por la norma de la TV digital, donde la Argentina finalmente –como casi todo el Mercosur– optó por la norma japonesa, en contra de los intereses de los Estados Unidos. Parte de esa fina y reservada alianza entre Washington y Magnetto había quedado al desnudo cuando Tiempo Argentino reveló que el ex embajador Earl Wayne admitía tener a un “grupo de periodistas cautivos” al servicio de su sede diplomática, según el cable 2345, del 14 de diciembre de 2007. Pero el libro de O’Donnel, con destino de best seller asegurado, abunda en detalles hasta ahora desconocidos. Entrevistado en el programa Mañana es hoy, de Radio Nacional, el autor dijo lo siguiente:

–¿Cómo se te ocurrió hacer este libro?
–Cuando salieron los WikiLeaks me contacté con ellos, firmé un contrato con Julian Assange, que me dio un pendrive y me vine para la Argentina con los 2000 documentos.
–¿Qué opinión te merece Assange?
–Para mí, el tipo es un genio, y la tiene muy clara para estar peleándose con el Pentágono, el Banco Sudamérica y con la Cámara de Comercio de los EE UU, y contra todos los millones que están poniendo. Me parece que con cuatro laptops y con cinco amigos alrededor del mundo hizo algo notable.
–¿Confías en el material?
–Yo tengo 2000 cables del Departamento de Estado. Son oficiales. El gobierno de los Estados Unidos los admite como propios. The New York Times los peinó de arriba a abajo, lo mismo El País de España y el francés Le Monde.
–¿Por qué aparece Clarín en esos cables?
–Lo primero que hace el embajador estadounidense en la Argentina por las mañanas es mirar la tapa de Clarín. Hay un montón de cables que no salieron en ningún lado. Están mencionados Magnetto (CEO), José Aranda (vicepresidente), Kirschbaum (editor general) diciendo, entre otras cosas, que el gobierno nunca va a sacar la Ley de Medios, que Mariotto iba a fracasar en el intento, que después de la paliza electoral de 2009 Cristina se iba a echar atrás, que muchos gobiernos intentaron derrotar al diario, pero que Clarín es el único que tiene poder para derrumbar un gobierno. Quedan en evidencia los negocios comunes que tienen, y es muy interesante ver qué opinan sobre Clarín: dicen que son buena gente para ganar dinero pero que el periodismo que hacen no les gusta, y los critican porque siempre están inventando alguna cosa para hacer pelear a los EE UU con el gobierno.

Desde el lunes, en todas las librerías, un nuevo material para confirmar que el Tío Sam tiene un diario en la Argentina. Prometedores los párrafos dedicados al censor de Clemente en la dictadura, Joaquín Morales Solá, y el besamanos cotidiano de periodistas, empresarios, políticos (oficialistas y opositores) que pasan por Palermo, donde está la sede diplomática estadounidense, para pedir y dar letra con la impunidad de los que creían estar a salvo de las infidencias. Hasta este libro. El de un periodista.

Publicado en Tiempo Argentino el 28 de agosto de 2011

Buenos y malos - Por Santiago O’Donnell


El resultado de las políticas de prevención de genocidios de las Naciones Unidas está a la vista en Libia. Cuando los rebeldes tomaron Trípoli esta semana y los corresponsales finalmente pudieron entrar, según cuentan, se encontraron con un panorama poco alentador. Cadáveres en las calles (foto). Niños manejando ametralladoras. Cada barrio bajo el control militar de un jefe de distinto color, y un “gobierno de transición” reconocido por las potencias occidentales que no controla nada y que está formado mayormente por los mismos tipos que hasta hace unos meses ocupaban destacadas posiciones en el gobierno de Khadafi. Completan la alianza triunfante los jefes tribales islamistas cercanos a Al Qaida y los lobbistas de las petroleras, entre otros. Khadafi en pleno repliegue táctico, agazapado, listo para lanzar la contrainsurgencia si no lo agarran antes, en cuyo caso tiene varios hijos preparados para ocupar su lugar.+/- Ver mas...

Digo prevención de genocidio porque esto empezó hace seis meses cuando fuerzas de Khadafi abrieron fuego a mansalva contra una multitud de manifestantes desarmados que habían llenado la Plaza Verde, poco después de la caída de Ben Alí en Túnez y poco antes de la de Mubarak en Egipto, dos países vecinos. Porque a veces las cosas se confunden. Primero Khadafi le disparó a su pueblo. Después vino la guerra civil y cuando los rebeldes estaban sitiados, porque Khadafi tenía muchísimos más fierros, y antes de que el líder libio pudiera extraer venganza, llegó el bombardeo de la OTAN. Entonces los rebeldes se armaron y la tortilla se dio vuelta. Hoy, los cadáveres que afean Trípoli son los de los mercenarios contratados por el dictador. Un tipo que alguna vez supo alumbrar una revolución socialista, pero que en algún momento perdió el rumbo y terminó cometiendo un genocidio.

Poco antes de que esto ocurriera, el catedrático de la UBA y Untref Daniel Feierstein publicó un artículo fundamental en el número de abril de la revista académica Genocide Studies and Prevention. Alertaba sobre la necesidad de cambiar el sistema de prevención de genocidios para evitar que vuelva a ocurrir lo que pasó en Irak, donde las dosis de gas mostaza que Saddam Hussein suministraba a los kurdos fueron reemplazadas por los racimos de bombas que los yanquis descargaron sobre toda la población iraquí. Nadie le dio bola y ahora estamos peor. En Irak, por lo menos, las masacres de Bush y Saddam estaban organizadas. Las que se vienen en Libia, por lo que se ve, van a ser un poco más desprolijas.

Bajo el título “Lo bueno, lo malo y lo invisible” Feierstein escribió que mientras las políticas de prevención de genocidios estén en manos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el mismo organismo que usan las potencias para legitimar y legalizar sus invasiones y demás intervenciones armadas, entonces el resultado seguirá siendo el mismo: genocidio sobre genocidio. Es como querer apagar un fuego con nafta.

Como alternativa, el profesor señaló la importancia de fortalecer a los organismos regionales porque las potencias vienen, tiran sus bombas y se van, mientras los vecinos la ligan de rebote y no se pueden ir a ningún lado. Feierstein pone como ejemplo el rol positivo que jugó la Unasur para frenar amenazas golpistas en Bolivia y Ecuador y oponerse al golpe de Honduras, acciones que sin duda sirvieron para prevenir posibles genocidios en la región. Aunque no alcanzaran para prevenir la masacre de Pando o la caza serial de periodistas hondureños, de no ser por la Unasur es probable que el asunto hubiera sido mucho peor.

Explica el profesor, traducido del inglés: “La política estadounidense para la prevención de genocidios se lee como un cuento infantil o el guión de una producción hollywoodense clase B. Los ‘malos’ (los lobos) están cometiendo actos horribles contra civiles inocentes (los corderos) de puros malos que son, y sólo pueden ser frenados por los ‘buenos’ que visten el uniforme del ejército estadounidense. El problema es que este enfoque no sólo domina el discurso de los medios, sino que también se ha vuelto popular entre los académicos. Muchos estadounidenses bien intencionados, indignados por el sufrimiento humano mostrado por las cadenas televisivas, hacen llamados para que ‘cese el genocidio’ inmediatamente, a cualquier costo. Y porque los medios manejan una agenda política, esto se refiere a los abusos de derechos humanos en Sudán, pero no a los cometidos en Colombia o Sri Lanka. Sin embargo, esta política exterior basada en el marketing del ‘compre ya’ difícilmente pueda conducir a una discusión académica de un fenómeno tan complejo y contradictorio como es el asesinato masivo y sistemático”.

Lo que el profesor está diciendo es que mientras sea Estados Unidos el que decida qué es un genocidio, habrá genocidios malos y genocidios buenos, genocidios prohibidos y genocidios permitidos, y cuando se comenten masacres de los dos lados, como casi siempre sucede, a lo sumo sólo un lado será castigado.

“Por los enormes riesgos involucrados en las misiones de las fuerzas de paz, incluyendo la posibilidad de una escalada en el conflicto, la decisión de intervenir militarmente nunca debería ser tomada por una sola nación (agrego yo: ni por tres o cuatro), ni siquiera por los Estados Unidos. Sólo las organizaciones regionales tienen la legitimidad y la autoridad para tomar tales decisiones”, escribió.

Si miramos lo de Libia desde acá surge la importancia de la Unasur, nacida de la oportunidad y del talento de la generación dorada de presidentes latinoamericanos. Sigue el profesor: “Durante el período de la Guerra Fría América latina fue devastada por dictaduras militares apoyadas directa o indirectamente por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Desde entonces, los países de la región se han embarcado en el proceso de apoderamiento político y reorganización regional. Una de las instituciones que emergieron de este proceso fue la Unión de Naciones Suramericanas, formada por doce naciones latinoamericanas. Llamativamente Unasur no aparece mencionada en el informe MARO (el informe anual de Naciones Unidas sobre Operaciones en Respuesta a las Atrocidades Masivas), en el que sólo figura un organismo regional, la Unión Africana”.

El desafío queda planteado.

Publicado en Página/12 el 28 de agosto de 2011
Imagen: AFP

viernes, 26 de agosto de 2011

Gracias María

Gracias a mi hermana, la gran periodista María O'Donnnell y equipo por un jugosa entrevista en "La Vuelta" de Continental.

Click aquí para oír el programa.

"La Vuelta"
Emitido el 26 de agosto por radio Continental

Adelanto de "Argenleaks" con Víctor Hugo Morales

Click aquí para oír la entrevista

"La mañana" con Víctor Hugo Morales
Emitido el 25 de agosto de 2011 por Radio Continental

Adelanto de "Argenleaks" en 6,7,8

Parte 1/4
+/- Ver mas...


Parte 2/4


Parte 3/4


Parte 4/4


"6, 7, 8"
Emitido por Canal 7 el 24 de agosto de 2011

Entrevista en "Con sentido público" y adelanto de "Argenleaks"



"Con sentido público"
Emitido por Canal 7 el 24 de agosto de 2011

domingo, 21 de agosto de 2011

Santi, nos conocimos en Dolores, muchos años ya. Che, leo con frecuencia tus notas (la de hoy sobre la Gran Bretaña, por ejemplo, y me parece que tu prosa está en un punto caramelo, ahì en la ubicaciòn justa entre los puntual y la soltura del lenguaje oral y con calle. Te felicito. Me gustaría invitarte en algùn momento, si es de tu agrado, a una clase con mis alumnos de la Universidad de Lomas, donde doy Periodismo Gráfico.

Eso. Abrazo y te sigo leyendo.+/- Ver mas...





Hola
Leí su artículo sobre la desnudez real inglesa y me enfoco en el párrafo final; a mi pobre juicio, el más sustancioso en términos prácticos para el interés argento.

Hace tiempo que Argentina podría haber empezado a ...negociar, en los términos que usted lo expone: conociendo al enemigo, ya sabemos que sólo negocia cuando debe probar su propia medicina, el axioma de Al Capone: "se consigue mucho más con una sonrisa amable y una pistola que con una sonrisa amable".
La pistola de estos tiempos dejó de ser una Remington o una Luger. La pistola de estos tiempos es mucho más letal y es una estrategia cuyo secreto está en aplicaría siempre, a toda hora, en todo lugar y por todos los medios. Es una gota que horada cualquier piedra, por imperial que sea: Acoso mediático y retorsión económica.

El acoso mediático es algo que la Argentina se lo aplica cada tanto al Reino, esporádicamente y siempre Argentina obtiene buen resultado. Pero aparte de ser insuficiente, la Argentina tampoco es constante.
La retorsión económica es lo que hasta ahora Argentina no aplicó y es lo que está faltando.

La argentina tiene el as en la manga, la carta ganadora. Qué espera o por qué no la juega, es el dilema.

Cordialmente,

Arq. Aurelio Horacio Bujaldon

La reina está desnuda - Por Santiago O'Donnell


No estuvimos ahí pero nos podemos imaginar porque somos argentinos. Un negro laburante llamado Mark Duggan baleado por la policía. La furia, partes de Londres, Manchester, Birmingham y otras ciudades inglesas en llamas. Cuatro días de saqueos a toda marcha, con la policía a reglamento y los políticos de vacaciones. Lo mismo que ya conocemos, pero con un toque inglés. Blackberries por celulares a tarjeta y en vez de vaciar un Coto te saquean una Reeves, mueblería que viene de los tiempos de la reina Victoria. Y no son los marginales como dicen los mano dura de la prensa internacional, son muchos más los que sienten que se están quedando afuera, o que simplemente están repodridos. Como Charlie Gilmour, estudiante de Cambridge, hijo del cien veces millonario David, guitarrista de Pink Floyd. Charlie marchó preso en diciembre pasado por tirarle piedras al principe Carlos y a Camila durante una protesta contra el aumento de las matrículas universitarias. O como Chelsea Ives, campeona de 400 metros llanos, modelo, embajadora olímpica de Gran Bretaña. La denunció su madre, que la vio por televisión tirarle un piedrazo a un patrullero y un ladrillazo a una vitrina de Vodafone. Esa noche, antes de caer presa, mandó por el feisbú en inglés guarro: “Los cerdos no tendrían que haber matado anoche. Entonces no estarían estallando. Las chicas van a robar. Bieeen! Pero es robar? Lo hacemos porque el dueño no se coje sus jarras de cerveza”. Fue su discurso de despedida. El comité olímpico anunció el martes pasado que Chelsea había cesado en sus funciones. O sea, la bronca está bastante extendida.+/- Ver mas...

Metieron presos a dos mil pibes y los está procesando el sistema judicial, que extendió su trabajo al sábado y domingo, por orden de los políticos que volvieron volando de sus vacaciones, incluyendo el primer miniistro conservador David Cameron, que estaba en Córcega. Pero los judiciales no están de ánimo para la patriada, porque este año recibieron un hachazo presupuestario en el orden del 20-30 por ciento, igual que los policías que tardaron tres días en prender sus mangueras y disparar sus balas de plástico para apagar el incendio.

Los jueces reparten penas durísimas. Según el Times de Londres, un estudio demostró que en promedio son el 25 por ciento más pesadas que lo habitual, en línea con el discurso cavernícola de los políticos, que tratan a los pibes como si fueran unos delincuentes que acaban de aterrizar de Marte, como si pensaran que si les dan con un caño los chicos no van a volver a romper todo, y ellos no van a tener que volver a laburar horas extra por el 80 por ciento de lo que ganaban el año pasado. Entonces se descargan con los hoodies, los jóvenes encapuchados.

Los policías tampoco están de humor. Debido al ajuste y la reducción del personal, el despliegue de 16 mil efectivos que fue necesario para calmar la furia se hace insostenible. Después del estallido, Cameron contrató como asesor al coimisario estadounidense que patentó la Tolerancia Cero, William Bratton. Pero como ya sabemos la cosa no se arregla así nomás. En los últimos cinco años murieron 333 personas bajo arresto en Gran Bretaña, sin que ni un solo oficial de la maldita policía haya sido arrestado o investigado. El mes pasado echaron al jefe de Scotland Yard por venderle data a los diarios de Murdoch. La cuenta ya la conocemos: gatillo fácil más corrupción, equivale a estallido.

Encima, los recortes de Cameron no fueron parejos. Los programas sociales y las zonas marginales recibieron la peor parte. Los distritos de Hackney y de Haringey, donde mataron a Duggan, que están entre los más pobres de Londres, sufrieron más recortes que los demás, por encima del diez por ciento, informó la revista Time. “Todos los programas de pasantías en las empresas, programas de inserción laboral, sufrieron recortes del orden del 75 por ciento. Cerraron los clubes de barrio donde los pibes iban a jugar al billar, mirar televisión, recibir entrenamiento para buscar trabajo, y ahora toda esa gente no tiene a dónde ir”, dice Guillermo Makin, analista internacional argentino asociado al Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Cambridge, al teléfono desde Londres.

Déficit, recorte, recesión, más déficit, más recortes, más recesión. Pasó con Thatcher en los ochenta y la gente salió a la calle a romper todo. Ahora lo mismo pero peor, porque el gobierno conservador apuesta a la inversión privada pero los bancos no sueltan un mango por la crisis con las hipotecas. Como si Keynes hubiera nacido en la China. El desempleo va en ascenso y ya roza el ocho por ciento, según el cálculo más conservador. Parece poco, “el perro que aún no ha ladrado” escribe Larry Elliot en The Guardian, pero hay dos millones y medio de británicos sin laburo. El ministro de Economía ya ajustó dos veces para abajo la cifra estimada de crecimiento anual, que ahora quedó por debajo de medio por ciento, en una economía que se contrajo el seis y medio por ciento en el último año y medio, sin contar que ya venían de la recesión del 2008 y 2009.

Pero lo que más molesta, me parece, es la desigualdad. Esto se ve en los ghettos y los castillos cuando viajás en tren desde Londres a la campiña. Según el índice GINI, Gran Bretaña es uno de los países más desiguales del mundo desarrollado, el cinco por ciento de la población acumula el 33 por ciento del ingreso.

Los recortes universitarios que los estudiantes intentaron resistir con violentas protestas este año están destinados a profundizar la brecha. “La enseñanza universitaria gratuita acá era una institución, un derecho adquirido desde la Segunda Guerra Mundial. A lo sumo, los alumnos de mayores ingresos tenían que sacar unos préstamos muy fáciles de pagar, porque recién se les cobraba cuando empezaban a ganar más de 25.000 libras (130.000 pesos) por año. Ahora les cobran nueve mil libras por año (63.000 pesos) por la matrícula y los estudiantes están furiosos”, explica Makin. Los recortes también golpean el área de defensa, otrora orgullo de la corona. El sueño gaullista de Thatcher y Blair de tener peso en el mundo se evaporó. Salieron corriendo de Irak y Afganistán. “Hoy Gran Bretaña no tiene portaaviones, el último fue desguazado hace unos meses. Encargaron dos, pero como no tienen presupuesto, en vez de construirlos en cinco años lo van a hacer en diez. Para entonces es posible que no tengan aviones para los portaaviones, porque los Harriers van a ser piezas de museo”, opina Makin. Shhhh. No digan nada. Ahora sí, el imperio se derrumba.

Vale la pena tomar nota de que el diario conservador Daily Telegraph, lectura de cabecera del establishment militar, publicó el 2 de agosto un artículo advirtiendo con tono alarmista que Argentina estaría construyendo un submarino nuclear. “De ser así, Gran Bretaña enfrentaría una tarea irremontable si la Argentina decidiera invadir las Falklands otra vez”, advierte el articulista.

Pensando en Malvinas, nunca es un buen momento para empezar otra guerra y lejos está uno de sugerir semejante barbaridad, pero no está de más tomar nota de la debilidad de los ingleses para empujarlos a negociar. Algo que el Gobierno viene haciendo, claro, pero por ahí ahora se puede un poco más.
Publicado en Página/12 el 21 de agosto de 2011

jueves, 18 de agosto de 2011

Te extrañábamos (Sobre "Nada es gratis")

Te extrañábamos O´donnell. Uso el plurar porque supongo que para muchos -como yo- el Página de los domingos no era lo mismo sin tus columnas. Bienvenido,

Saludos desde Córdoba, Juan+/- Ver mas...






Hola Santiago

me gustó tu artículo "Nada es Gratis" es un estupendo resumen de lo que está ocurriendo acá con la educación chilena.

Es cierto que más de la mitad de los estudiantes no terminan la universidad y el resto tarda en encontrar trabajo porque el sistema no está planificado de acuerdo a las necesidades del mercado laboral. Lo que quiero decir es que el sistema educativo chileno engendra la competencia necesaria sólo para que los "clientes" se acerquen a consumir educación; nada asegura que luego van a hallar el trabajo que satisfaga sus espectativas y les permita cubrir el endeudamiento. El endeudamiento es una burbuja que no va a tardar en explotar acá. Ya muchos economistas lo están advirtiendo. Te cito algunos "Marcel Claude" y "Rafael Garay" son algunos de los que suenan más,
y que están hablando acerca de esta burbuja de endeudados.

La capacidad para endeudarse ha producido en aumento en la cobertura; algo de lo que nuestras autoridades se sienten muy orgullosos. Cualquiera puede entrar a una universidad, sólo debes firmar unos "papelitos" en donde le vendes tu alma al "diablo Banco" y listo, ya estás dentro. En el fondo, son los bancos los que deciden quiénes pueden o no estudiar; basados naturalmente en criterios económicos, no educativos, ni menos pensando en una planificación del país. Es como si el futuro de muchos jóvenes estuviera concesionado a los Bancos; yo creo que ni Milton Friedman soñó un país como este, en donde está privatizado el futuro de la gente.

Ni hablar de la situación de muchos profesores universitarios; yo diría que en muchas universidades privadas el 80% tiene contrato a plazo fijo, es decir, lo contratan por semestre (marzo-julio / agosto-diciembre) y por un par de horas semanales; naturalmente esas horas de contrato varían de semestre a semestre así que los docentes deben correr de una institución a otra dando sus clases para juntar horas y no pueden
planificar sus vidas, porque nada les asegura que el semestre siguiente van a poder costear una casa. o un automóvil. Estos profesores tampoco tienen seguro de salud ni ahorro previsional para cuando jubilen; Ya puedes ir imaginando el compromiso de estos docentes para con las instituciones a las que "arriendan sus servicios".

No sé si conoces el libro de María Olivia Monckeberg "El negocio de las universidades chilenas" quizás ya lo leíste, en cualquier caso ahí está. Ella es periodista de la universidad de Chile y analiza los mecanismos con los cuales se hacen la guita los dueños de universidades privadas.

Me alegra mucho que la prensa de la hermana Argentina esté hablando de lo que pasa acá
en Chile con la educación y con los problemas sociales que arrastra consigo este modelito económico.

Para finalizar, sólo te hago una precisión académica de la lengua chilena... acá decimos "puta la güeá güeón, políticos culiaos, políticos concha de su madre" jajaja

un abrazo

César Sánchez






Se le olvidó informar que los estudiantes exigen también una reforma política; una Asamblea Constituyente y la re nacionalización de la gran minería del cobre y otros metales.

Saludos

Alvaro Rojas





Se agradece profundamente tu artículo. Es increíble que a veces desde afuera se tenga una visión tan clara de lo que sucede aquí adentro...gracias!! y por supuesto haremos correr tu artículo acá en Chile.
Tengo un Hermano en Austria, de hecho, él me envió esta página.
Hermano Argentino: mil gracias otra vez.

Alejando, un luchador más de este País.

domingo, 14 de agosto de 2011

Nada es gratis - Por Santiago O'Donnell

La crisis educativa de Chile tiene su historia, pero parece que recién empieza. Después de las manifestaciones masivas de la semana pasada los líderes estudiantiles anunciaron nuevas marchas para esta semana y la central obrera llamó a un paro general de dos días para el 24 de agosto, plegándose a las protestas.

El gobierno de Sebastián Piñera endurece su posición, insistiendo en tratar a los manifestantes como mocosos maleducados, vándalos que no entienden la tradición legalista chilena. Nada es gratis en esta vida, se encargó de recordar el presidente.+/- Ver mas...

Esto no empezó ayer. Después de veinte años de crecer al seis por ciento, después de superar a la Argentina en PBI, con el precio del cobre por las nubes, vino el reclamo por una educación que sea buena y gratis Como en Francia, como en Alemania, como en esos países desarrollados con los que le gusta compararse. Puta, cabrón, si hasta los argentinos la tienen, ¿por qué no los chilenos? ¿Por qué hay chilenos que pagan por la educación mientras otros lucran con ella? ¿Por qué los chicos pobres, en su mayoría, van a colegios privados? ¿Por qué esos colegios pueden entrevistar a los padres, elegir a los alumnos y negarles derecho de admisión a los más vulnerables?

La respuesta a todas esas preguntas, claro, estaba en la Constitución de Pinochet, esa que consagraba la “libertad de enseñanza”, por la cual el Estado se convertía en un donante pasivo de subsidios a empresas privadas cuya regulación supuestamente la ejercía el mercado a través de la libre competencia.

Parece mentira que veinte años de gobiernos de la Concertación no hayan podido cambiar esta situación, que Aylwin, Lagos y Bachelet hayan hecho poco y nada. Al menos ésta es la percepción de los miles de chilenos que salieron a la calle esta semana. Otra vez hay que volver al viejo. Para cambiar la ley educativa hace falta una reforma constitucional, y para hacerla, tres quintos o cuatro séptimos de los votos del Congreso. En un país con mayoría histórica de votantes de centroizquierda, la Carta Magna legada por el dictador le garantiza a la derecha el poder de veto ante cualquier intento de reforma. Lo hace a través del llamado sistema binominal, cuyo mecanismo de primarias desarticula la formación de terceras fuerzas para garantizarles a los partidos principales el dominio absoluto del legislativo. Por dar un ejemplo, en la última elección el independiente Marco Antonio Enríquez-Ominami sacó más del 20 por ciento de los votos, pero su fuerza no consiguió colar ni un representante en el Congreso. Tampoco es casualidad que en Chile la reforma política, junto con la reforma del sistema de salud, son los dos temas que se vienen. Volviendo a lo urgente, a la crisis de la educación, a la trampa del viejo: sin arreglo con la derecha no parece haber forma legal de cambiar la ley. Puta, cabrón, ahí está la huevada.

Las marchas del 2006, la llamada “revolución de los pingüinos”, la empezaron los estudiantes secundarios. Tuvieron fuerza, debilitaron a Bachelet. La presidenta formó una comisión presidencial, convocó a cientos de expertos académicos, gremios, funcionarios públicos, etc., etc. Al final del largo proceso hubo acuerdo, hubo arreglo con la derecha y en el 2007 se reformó la Constitución. La reforma les dio a las familias más derechos para exigir una educación de calidad al permitir la creación de nuevas instituciones para regular el sistema escolar. La reforma también abolió algunos abusos como el derecho de admisión en colegios primarios y secundarios, aunque esos mismos abusos continúen dándose en la práctica. También fijó un aumento en la inversión educativa del Estado, con el objetivo de alcanzar el seis por ciento del PBI, el nivel de Argentina y Brasil, contra el tres y pico que se venía gastando Chile. Sin embargo, según los expertos chilenos, esa meta aún no se alcanzó ni mejoró la calidad del gasto, concentrado en subsidios directos a instituciones privadas y públicas y financiamiento del sistema de créditos estudiantiles, un sistema con una alta tasa de morosidad, situación previsible dada la precariedad económica de los receptores y la incertidumbre del retorno: la mitad de los universitarios chilenos no termina su carrera.

La “revolución de los pingüinos” también empujó una ley gestada durante el gobierno de Lagos, que finalmente fue aprobada en el 2008. La ley transfiere más recursos a las escuelas del Estado, compensándolas por los mayores costos laborales que significa trabajar con los sectores más vulnerables. Sin embargo, al final del gobierno de Bachelet, la sensación general era que todo seguía igual: colegios caros, estudiantes endeudados, oportunidades para pocos, ventajas para los ricos. Tampoco se había solucionado uno de los principales reclamos de los pingüinos: la reforma pinochetista puso el sistema escolar en manos de los municipios, permitiendo que los municipios ricos tuvieran escuelas fabulosas y los municipios pobres escuelas lamentables, todas financiadas por el Estado, generando y perpetuando una gigantesca brecha educativa y de oportunidad.

Cuando asumió Piñera este año lo hizo a su estilo, prometiendo una revolución educativa. Llenó su gabinete de empresarios y tecnócratas y quiso gobernar como si Chile fuese una sociedad anónima. La falta de mediación política pronto se tradujo en debilidad. Sin un proyecto claro, sin el apoyo de la coalición gobernante, a cuyos líderes ofendió con su primer gabinete, Piñera se quedó solo y cuando empezaron los problemas su imagen entraba en caída libre. Hoy, para la derecha, Piñera es el hijo de Piñera, fundador de la Democracia Cristiana. Y para la izquierda, Piñera es el hermano de Piñera, el ministro privatista de Pinochet. Es el presidente menos querido desde el retorno de la democracia.

Ahora parece un chiste, pero en el área educativa Piñera hizo una de sus apuestas más fuertes. Como Obama hizo con Clinton en la Cancillería, Piñera puso en Educación al líder de partido aliado UDI y su principal rival político. Joaquín Lavin, numerario del Opus Dei, había sido dos veces candidato presidencial y no oculta su ambición de alcanzar todavía el ansiado primer sillón. Arrancó con todo: a poco de asumir, anunció una reforma educativa para garantizar por ley la “calidad” de la educación de todos los chilenos. Siendo uno de los pocos ministros del gabinete con peso político y agenda propia. Lavin trabajó sus contactos en el Congreso y logró la aprobación de dos importantes leyes educativas.

La primera fue una especie de flexibilización laboral con zanahoria. La ley les da más libertad a los rectores para despedir a docentes, supuestamente para mejorar la calidad de la educación. Pero también transfiere más recursos a las escuelas en distritos carenciados, como una forma de empezar a compensar la desigualdad entre municipios. Los despidos que siguieron enfrentaron a Lavin con los gremios, el PC y la Concertación. Pero también afianzaron su imagen de hacedor frente a la inacción de sus colegas.

La segunda ley derivaba directamente de la reforma de los pingüinos y esperaba sanción desde el 2007. Creó dos instituciones: Una Superintendencia de Educación para fiscalizar el uso de los recursos estatales y una Agencia de Calidad Educativa para evaluar las escuelas y clasificarlas según los resultados. De acuerdo con la ley, si una escuela tiene mala calidad, el Estado puede sancionarla hasta quitarle la matrícula, un avance importante con respecto a la “libertad de enseñanza” pinochetista.

En un gobierno con la imagen por el piso, Lavin era uno de los pocos que se salvaban del incendio. Antes de las protestas, sus índices de aprobación sólo eran superados por el popularísimo ministro de Minería Laurence Golborne, el protagonista de la saga de los mineros.

Nada de esto impresionó a los estudiantes. Cuando volvieron las protestas, los universitarios se pusieron a la cabeza, liderados por la carismática Camila Vallejo, militante de la juventud comunista. ¿Cómo puede ser que Chile tenga la enseñanza universitaria más cara del mundo?

Lavin se tuvo que ir. La prensa reveló y él terminó admitiendo, que lucraba con la educación. En Chile los colegios primarios y secundarios pueden tener fines de lucro, pero las universidades no. Sin embargo, es sabido que muchas de ellas lucran a través de servicios que proveen a distintas empresas. Resulta que Lavin era fundador de una universidad privada, la Universidad del Desarrollo, ubicada en uno de los sectores más ricos de Santiago. A la vez, era accionista de una inmobiliaria que le vendía servicios a la universidad. Al mismo tiempo, ministro de Educación. Al final no fueron sus convicciones religosas sino sus apetitos empresariales los que terminaron eyectando a Lavin de la silla caliente. El mes pasado Piñera lo corrió a Planificación.

Las marchas de esta semana no fueron violentas, sino más bien ingeniosas. Había estudiantes disfrazados de Michael Jackson (foto) payasos, banderas, parodias, hasta pintaron carros hidrantes en grandes cartulinas para burlarse de los carabineros.

El miércoles tenían pensado protestar frente a La Moneda, pero el Ministerio del Interior prohibió la marcha. Que sí, que no, que vamos igual, que mando a los carabineros, que los cagamos a trompadas. Llegó la represión, y los medios de la derecha se hicieron una fiesta. Infiltrados o marginales incendiaron un auto en el centro de Santiago. Una jubilada salió en los noticieros diciendo que el auto era de ella, que no tenía seguro para pagarlo y que los estudiantes le habían arruinado la vida. “No señora, no fuimos nosotros, repudiamos la violencia”, contestaron los jóvenes. Organizaron un festival, pasaron la gorra y le compraron un auto a la viejita.

Así están las cosas hoy. Los estudiantes reclaman gratuidad, pero no hay consenso para tanto ni en el gobierno ni en la oposición. Dicen que la gratuidad universal significa pagarles la educación de los ricos y la clase media alta. Los chilenos en la calle gritan que el sistema no funciona, pero los políticos insisten con que sólo hay que mejorarlo. En la semana, al compás de los cacerolazos, los discursos se radicalizaron y las posturas se endurecieron. Mientras congresistas y alcaldes nostálgicos de Pinochet salían de abajo de las piedras para denunciar a la nueva generación de marxistas subversivos, algunos jóvenes entraron en huelga de hambre.

Desde la ida de Lavin el mes pasado Piñera hizo poco y nada, más allá de la orden de reprimir la protesta del miércoles. A través de su nuevo ministro, de apellido Bulnes, presentó una modesta propuesta de mejoras en las becas, los créditos y los subsidios. Más que un plan, una listita. Los estudiantes rechazaron la oferta y entonces el presidente, sin más, le pateó el problema al Congreso. El Congreso citó a los “actores sociales” (estudiantes y aliados) y éstos aceptaron. Los contrincantes estarán cara a cara, pero la negociación no va a ser fácil. Según Gregory Elaqua, director del Instituto de Políticas Públicas de la Facultad de Economía y Empresa de Universidad Diego Portales, el problema principal es que el gobierno de Piñera no tiene un proyecto educativo.

“El gobierno no tiene una carta de navegación. No defiende convicciones ni principios. Si tuviera un proyecto conservador, de derecha, por lo menos se podría discutir. Pero Piñera responde como una empresa. Los empresarios arreglan problemas con plata, Piñera quiere arreglar todo con plata, y así es muy difícil.”

Es verdad, se vienen días difíciles. Con la ciudadanía movilizada, el Congreso jaqueado y un presidente débil y desorientado, arde Chile porque no encuentra respuestas en un sistema político orgulloso y anquilosado. Sin mediaciones ni respuestas directas para salirse del corset neoliberal que legó el dictador, sólo queda acordar la cifra del cheque que el empresario firmará para patear el problema. Un cheque con muchos ceros que dará pie a una dura lucha social, gremial y política contra las trampas que dejó el viejo, hasta alcanzar el objetivo de la igualdad educativa. Para los estudiantes no queda otra que pelearla. En la calle, en el Congreso, en puerta de La Moneda, porque, como dice Piñera, nada es gratis en la vida.

Publicado en Página/12 el 14 de agosto de 2011
Imagen: EFE

viernes, 3 de junio de 2011

Felicitaishons! (Sobre a entrevista a García Linera)

Gran entrevista a Alvaro Garcia Lynera, enorme latinoamericano!

Yo? justo terminando mi tesis sobre el Estado Plurinacional de Bolivia,
la vuelta de tuerca que faltaba la encontré en las palabras de Alvaro.

Un abrazo chabon!

Ignacio Iwan Falcone+/- Ver mas...





Excelente la entrevista a García Linera, Santiago. Y tan aleccionadora para nosotros; tal vez debamos prepararnos para que, ante el desmembramiento de la oposición y al no haber un adversario articulado ante el que abroquelarse, empiecen los conflictos internos. Veníamos charlando de esto con algunos compañeros. Un abrazo


Cristina Feijóo

viernes, 27 de mayo de 2011

“Este es el momento de la puja y el debate al interior del bloque” - Por Santiago O'Donnell


–Después de cinco años de fuerte crecimiento político y económico, daría la impresión de que la revolución boliviana se ha amesetado. ¿Es así?

–“Amesetamiento”, me gusta la palabra. Podemos decir que hace un año y medio el proceso revolucionario ha entrado en un cambio de fase. En términos generales, nuestro proceso ha tenido cinco etapas en la última década. Está el momento en que se gesta esta coalición, la unificación de sectores subalternos, anteriormente divididos, separados, y se va construyendo una voluntad de poder. Año 1998, 1999, 2011, 2002. Se van articulando localmente estructuras de movilización, van surgiendo liderazgos plebeyos, se van creando tareas y objetivos compartidos. Luego viene la segunda fase, que es cuando esta voluntad se objetiviza territorialmente. Se objetiviza como proyecto-propuesta, se objetiviza como liderazgo. Se ha denominado a esta etapa como “empate catastrófico”. Fuerzas que se organizan, colisionan, portadoras de horizontes distintos, de necesidades y propuestas distintas. Cada cual tiene adhesión social. Entonces, “empate catastrófico”. Eso va desde el 2003 hasta por lo menos el 2008. Luego viene el momento en que esta fuerza nueva se convierte en gobierno con la victoria electoral. Pero la tensión de poderes sigue. La Media Luna, con su proyecto de país, conservador, ése sería el tercer momento. El cuarto momento es la fase heroica. ¿Quién va a tener el poder? ¿El viejo bloque se reconstruye con tomas de edificios, con golpe de Estado como se intentó, con el asesinato del presidente Evo como se intentó, trayendo mercenarios para dividir Bolivia como se intentó, o el nuevo bloque en el poder que se consolida? Es el momento que hemos denominado robespierreiano...+/- Ver mas...

–Pero, a diferencia de Robespierre, ustedes tuvieron la valentía de abstenerse de reprimir, de frenar la movilización social ante provocaciones muy serias como la toma de aeropuertos y edificios públicos o la masacre de Pando.

–Fuimos robespierreianos a nuestro modo. No hubo violencia pero hubo despliegue de capacidad de fuerzas. Los contrincantes se miraron, se midieron y dijeron “hasta acá llegamos” y se fueron para atrás, pero midiendo fuerzas. Allá el discurso callaba y lo que contaba era la fuerza. Desplegable, potencial. Ahí se dirime, digamos, la consolidación del nuevo bloque de poder, que luego da lugar a la nueva Constitución, y la reelección del presidente Evo en el 2009, con el 64 por ciento de los votos.

Luego viene el momento de la institucionalización y de la consolidación de lo logrado hasta acá. Ahora estamos en esta quinta etapa, que tiene otra connotación. No es el surgimiento, no es la confrontación, no es el momento de fuerza, se ha consolidado un bloque de poder. Hay un proyecto de país en marcha que se caracteriza por su plurinacionalidad, por la igualdad de culturas, de pueblos, de idiomas. De la descolonización del país que llevará mucho tiempo. De la desconcentración del poder. Un proceso de búsqueda de industrialización del país, preservando el sector campesino. Esa es la etapa en que nos encontramos ahora.

–¿Y por qué es la etapa menos comprendida?

–Es que, desaparecida la gran confrontación de bloques, lo que emerge ahora son las contradicciones en el seno del bloque. Es algo inevitable, necesario y predecible. Necesario para la continuación del proceso. Mao lo llamaba las contradicciones en el seno del pueblo. Este es el momento maoísta o leninista del proceso. Este es un momento en que, consolidado el bloque, vienen los debates, por lo tanto hay tensiones, de cómo fortalecer y profundizar el proceso de cambio. Ahí surgen distintas miradas. Ya no es el momento de gran ascenso. Como toda oleada, es el momento de la acción colectiva. Entonces yo veo que la mayor tensión es entre sectores que buscan un uso corporativo del excedente económico, contra los que buscan un uso general del excedente. Lo vimos antes del conflicto con la COB (la Central Obrera Boliviana), el año pasado, con los indígenas de las tierras bajas y las tierras altas. Los de tierras bajas son pocos, un tres por ciento de la población. Los de tierras altas suman el sesenta por ciento de la población. Todas las tierras fiscales, todas, que les hemos quitado a los hacendados y terratenientes, están en tierras bajas. Los de tierras altas dicen “yo también soy indígena, yo también soy boliviano, yo también tengo derecho a que el Estado me dé tierras, si necesito. Esa es una disputa. Desde una mirada general, la tierra del Estado debe ser para todos. Primera tensión, que llevó a un debate creativo en el sector indígena y se restableció la unidad, pero hubo un debate entre uso general y uso corporativo.

Luego se vino lo de la COB. La tensión se dio entre la clase media estatal de la COB, sector de salud, sector de educación, con el sector obrero y campesino de la COB, que planteaba que los recursos que hemos juntado en estos cinco años se vuelquen a la base industriosa del país. Los compañeros de educación y salud decían no, lo que nosotros queremos es que se mejoren los salarios hoy.

–Usted lo plantea como un debate interno de la COB, pero en los diarios se lee como una disputa entre la COB y el gobierno.

–Es que son tres los momentos. Uno, al interior de la COB, los fabriles son de la COB, los mineros, los petroleros son de la COB, los campesinos son de la COB. Y ahí hubo un debate. Ahí se dio una alianza entre un sector interno de la COB, salud y educación, y otro sector de la COB, el sector campesino e indígena, con el gobierno. ¿Cómo usamos el dinero que hemos ahorrado, que hemos acumulado estos cinco años? ¿Aumentos salariales del cien, doscientos por ciento, o industrializamos el gas, el litio, sectores del campo para que la gente vuelva a trabajar allí? Ese fue el debate que se dio. Los sectores de salud y educación de la COB se lanzaron a una huelga general indefinida, que sólo fue acatada por esos sectores, quince días una parte de ellos no trabajaron y al final este bloque gobierno-campesinos-indígenas-movimientos sociales mantuvieron la posición de que el excedente era para uso productivo y ahí nos quedamos. Lo importante es que se puso en debate qué se hace con el dinero, porque no es dinero del gobierno sino de todos. El debate salió del Parlamento y llegó a toda la sociedad, y la mayoría de la gente respaldó la idea de uso productivo, pero claro, con huelgas, movilizaciones, dinamitas, pero el gobierno no cedió.

–Ahí no, pero sí cedió con el impuestazo.

–Tuvimos que retroceder.

–¿El impuestazo fue idea suya?

–Fue una decisión del gobierno. La idea era la misma. Dejar de subvencionar a los contrabandistas que se llevan nuestro diésel para afuera, y hacer que le llegue a la gente. Pero claro, el aumento de combustible tiene un efecto general en la economía, en el precio de los alimentos. A esto se sumó algo que no se ha hablado mucho. Que justo en ese mes, diciembre, enero, hubo un alza en el precio de los alimentos a nivel mundial y un desabastecimiento de azúcar a nivel interno. Entonces volvemos a bajar el precio de la gasolina, retrocedemos, pero el azúcar sigue subiendo y escaseando, sube el maíz, sube el trigo, suben las verduras. Ahora se ha estabilizado, en marzo bajó un poco, pero nos tocó en pleno pico y no calculamos bien el efecto que tuvo en la gente. Eso fue lo que pasó. Con el presidente fuimos a las asambleas, estuvimos en el campo y los barrios. Las confederaciones campesinas decían “nos afecta pero es necesario”, pero en la ciudad nos dijeron “nos afecta y es necesario, pero no lo hagan”. Supimos entender y fuimos un paso atrás.

–En esta etapa pereciera que los problemas políticos están encaminados y que el desafío es el crecimiento. Da la impresión de que con lo que tienen no alcanza para las grandes expectativas que han generado. ¿Cuál es plan para generar más riqueza?

–Es que en el fondo la política es economía concentrada. Hay un momento de la política. Alianzas, discursos, sentido común de la historia. Ya, pero luego tiene que traducirse en hechos, en beneficios. El debate de Lenin por la NEP (Nueva Economía Política, 1921) es que había que darle de comer a la gente. Sí, se podía hablar del Ejército Rojo y la revolución mundial, está bien, espíritu de la época, socialista y comunista. ¿Pero luego? ¿Qué van a comer? Salvando la diferencia de escalas, es el debate en Bolivia. Se ha creado un sentido común de la historia. Indígenas en el poder. Igualdad de pueblo, desconcentrar el poder. Ahora que ha triunfado eso frente a la lógica neoliberal del mercado y las privatizaciones, eso se tiene que reflejar en el bienestar de la gente. La demanda de la gente es legítima y debe ser resuelta por el debate de los propios sectores interesados. En el año ’82 hubo un gobierno de izquierda (Siles Suazo). Pero en vez de enfrentar los temas, de exponerlos, ¿qué hizo? Te movilizas COB, pides el veinte por ciento, aquí tienes el veinte por ciento. Se movilizan los compañeros, piden el ciento por ciento, aquí tienes el ciento por ciento. En un año, la inflación se disparó del tres, cuatro por ciento, llegó al 17 mil por ciento. Es una opción muy fácil. Ante una demanda, no lo debates con el pueblo, lo resuelves, no te haces conflicto por hoy. Tapas un agujero, mañana tienes un boquete.

–Eso se llama populismo.

–Nosotros no hemos sido así. Debatamos. Esta plata no es del presidente, es de Bolivia. Los compañeros maestros quieren que se aumente el salario, pero aquí los compañeros del campo quieren que se haga la represa y los compañeros petroleros quieren que se haga la petroindustria. Debatamos. Esto es mejor porque dentro de tres o cuatro años nos va a permitir grandes aumentos de salarios. No, yo quiero el aumento ahora. Es en el debate democrático como se soluciona.

–Usted me habla de repartir la plusvalía y está claro que reparten bien. Pero yo preguntaba cómo hacen para agrandar la torta.

–No hemos distribuido todo. Una parte hemos distribuido. nosotros somos el país de América latina que más distribución del PBI hacemos directo a las personas, 2,5 por ciento del Producto Bruto le llega directamente a la gente como transferencia. Luego siguen Brasil con 1,7, y Ecuador con el 0,7. Pero otra parte de nuestros recursos, de nuestras reservas, en vez de distribuirla bajo presión, la hemos sometido al debate general. Nos aguantamos los salarios para industrializar. De aquí a tres años la industria del litio nos dará mil millones y la industria petroquímica, mil quinientos millones. Y recién cuando eso salga, se podrá mejorar el salario. Y es lo que hemos hecho ahora. Hemos apostado a no hacer la distribución populista hoy, para que esto tenga sustento. Nos hemos aguantado las críticas y la parálisis de la educación, que nos digan que éste es un gobierno malvado, para mantener la línea. Vamos a semiindustrializar nuestro país en cinco años: hidrocarburos, litio, minería, energía eléctrica y algo de agricultura.

–¿Con qué dinero?

–Tenemos cuatro fuentes. La primera es la de las nacionalizaciones, que nos ha permitido en cinco años multiplicar por cinco la inversión pública. Invertíamos, en 2005, 600 millones de dólares, hoy invertimos 3200 millones. Para la Argentina no es nada, pero para Bolivia sí. La segunda fuente son nuestras reservas internacionales. Somos el único país del continente que tiene reservas internacionales equivalentes al cincuenta por ciento de su Producto Bruto. En los últimos meses el presidente Evo ha decidido una línea de crédito para empresas públicas del Banco Central para litio y para hidrocarburos y plantas que industrializan el gas. Luego, el presidente Evo ha decidido impulsar una ley para usar dos mil millones de dólares de las reservas para tema hidroeléctrico, de minería y de agricultura. La tercera fuente son los créditos de organismos internacionales. El año pasado hemos pasado a ser un país de ingresos medios, y eso nos permite mejorar los créditos de organismos como el CAF, el BID y el Banco Mundial. Esos créditos están dirigidos a proyectos de infraestructura. Y estamos trabajando de manera acelerada con inversión extranjera, fundamentalmente la China. Queremos trabajar con China el tema hierro, minería y un gran ferrocarril que atraviese Bolivia.

–Por el esquema que me señala, Bolivia seguirá teniendo una economía extractiva.

–Así es. nuestra base productiva es extractivista desde el siglo XVI, con la llegada del virrey Toledo. En este quinquenio queremos un shock industrioso, no industrialista, sino la combinación entre tecnología y mano de obra. Queremos empezar a elaborar materia prima. Hoy el estaño sale de Bolivia y lo vendemos así. Queremos entrar al segundo nivel de semiindustrialización de nuestras materias primas en este quinquenio. Queremos un shock de crecimiento.

–Pero no llega. ¿Cuánto hace que esperan las inversiones para el litio?

–Hay que esperar más. Usted invierte hoy en petroquímica y el primer resultado se ve en cuatro años. Usted invierte en litio, el primer resultado a pequeña escala lo ve a fin de año, y a gran escala recién en el 2014. Estamos imaginando que estas inversiones que henos hecho estos últimos dos años van a tener su primer efecto importante en crecimiento, en más excedente y en empleo, calculamos que entre el 2013 y 2014.

–Yo me refería a que las inversiones extranjeras están tardando en llegar.

–Sí, evidentemente. Fue una decisión que tomamos de modificar la forma en que nos vinculamos con la inversión extranjera. Tenemos el government take (regalías) más alto del continente. En Bolivia es del 85 al 89 por ciento en los megacampos del gas que sale a Brasil y a la Argentina. Es fuerte, pero fue la decisión que tomamos para garantizar la introducción de excedente. Vamos a apostar por la inversión extranjera, fundamentalmente a los países asiáticos, Corea, China, para estas megaobras que tienen que ver con el ferrocarril, extracción de hierro y electricidad. Pero el mayor esfuerzo está recayendo en el Estado.

–¿Cómo está la relación con Estados Unidos?

–Nosotros, cuando entramos al gobierno, fuimos muy claros con los norteamericanos. Dijimos que queremos tener buenas relaciones con Estados Unidos, admiramos su tecnología, admiramos su industria, necesitamos su mercado. Pero eso no lo vamos a obtener a costa de hipotecar nuestra soberanía. Dijimos: “queremos seguir teniendo buenas relaciones con ustedes, pero no se metan en muestra vida política interna, ni con el gobierno, ni con los opositores. Antes en Bolivia, para ser presidente, vicepresidente o ministro, comandante de la policía, usted tenía que exhibir su carnet de existencia planetaria, es decir la visa de entrada a Estados Unidos. Si no, no existía. Eso se acabó. En el 2006 y 2007 trabajamos así. Yo fui tres veces a Estados Unidos a tocar las puertas de los congresistas: “tenemos productos, necesitamos sus mercados”. Al cuarto año la intromisión fue demasiada. Estados Unidos a través de Usaid y la embajada se involucró en este conflicto con la Media Luna, entonces el presidente tomó la valiente decisión de expulsar al embajador.

–¿Y ahora?

–Hoy estamos negociando un tratado, un convenio marco con Estados Unidos, que refleje que todas las ayudas son bienvenidas, todos los intercambios también, pero sin entrometerse en los asuntos de nuestro país. Los documentos van y vienen, pero falta un último punto. Nosotros queremos que la ayuda se canalice a través del Estado y no de una ONG de la oposición. En el convenio hay un artículo donde, a pedido de ellos, se mantienen viejos compromisos. Estamos trabajando, confiamos en firmar pronto este nuevo convenio que mejore la relación.

Publicado en Página/12 el 27 de mayo de 2011
Imagen: Lucia Baragli

lunes, 9 de mayo de 2011

Almuerzo gratis

Acorralado por las encuestas, debilitado en el Capitolio, sin una iniciativa política importante a la vista desde que dio marcha atrás con la reforma migratoria, Barack Obama dio un golpe de efecto para lanzar su campaña de reelección.

Mandó matar o blanqueó la muerte de Osama bin Laden, según cómo se quiera ver esta situación, que sigue siendo un poco nebulosa. Confieso mi parcialidad, ya que yo lo había dado por muerto desde hace años, desde que fue visto por última vez en video, flaco y debilitado por sus problemas renales, resistiendo en las montañas afganas.+/- Ver mas...

En todo caso, la decisión de mandar un comando de elite a asesinar y tirar al mar el cadáver del terrorista más buscado, si es lo que pasó, le vino muy bien a Obama en la interna y ya lleva una semana de gira, visitando cuarteles y escombros de atentados terroristas, exprimiendo con lenguaje de cowboy la muerte del enemigo declarado.

Pero hay un viejo dicho en Estados Unidos: “No existe el almuerzo gratis”. Y esto va a costar, y mucho, porque de un plumazo Obama se adueñó de la guerra antiterrorista de Bush, esa guerra llena de mentiras y repudiada por todo el mundo incluso por los estadounidenses.

Es volver atrás reinstalando la tortura y la ejecución sumaria como métodos aceptables dentro de una excepcionalidad que sólo puede ser invocada por la supuesta superpotencia mundial, que ya no lo es tanto como se lo cree.

Se vuelve a instalar el discurso y otra vez se lo monta sobre una pila de mentiras evidentes y groseras. Porque no importa si mienten ahora o mintieron antes, cuando invadieron Afganistán con la excusa de que el talibán lo escondía en unas cuevas que sólo serían accesibles una vez que Estados Unidos conquistara todo el territorio que las rodea. Ahora resulta que llevaba seis años en una linda casa en las afueras de Islamabad, ni siquiera en un barrio islámico sino en uno de militares, con tres o cuatro guardaespaldas y un grupete de enfermeras, esposas y niñas. ¿El hombre más buscado del mundo? ¿Entonces qué hacen los 60 soldados estadounidenses en Afganistán? Esta nueva mentira se parece demasiado a la de las armas de destrucción masiva.

El asesinato de Bin Laden, la forma en que se hizo, también deja secuelas importantes. Ningún hombre desarmado representa una amenaza para un comando de Navy Seals, por más que esté enojado o que haya armas en la habitación. Está claro que Obama firmó una orden de asesinato, como en los viejos tiempos de Fidel y Jack Kennedy. Y tirarlo al mar...

Pasará lo que tenga que pasar. Habrá venganza, Obama ganará la reelección, o no pasará nada de eso sino todo lo contrario. Un simple operativo de inteligencia militar, un gigantesco pasó atrás para la humanidad.

Publicado en Página/12 el 8 de mayo de 2011